Los empleados de Spanair aún no han cobrado las indemnizaciones

Mañana se cumple un año de la quiebra de la aerolínea catalana

Mañana se cumple una triste efeméride para el nacionalismo. El gran sueño de crear, con dinero público, por supuesto, una compañía catalana de bandera se estrelló contra la tozudez de la realidad. Spanair quebrabadejando a 300.000 pasajeros con billete en la mano y a 2.597 trabajadores en paro. De hecho, los tripulantes de cabina de la extinta compañía denunciaron ayer que siguen sin cobrar las indemnizaciones.

En un comunicado, el sindicato de tripulantes Sitcpla detalla que Fogasa «no ha pagado las indemnizaciones a los 2.600 trabajadores extinguidos con el cierre de la compañía, ni sabe decir en qué fecha se producirá el abono». En este sentido, los empleados reclaman la gestión del expediente registrado en Fogasa, al alegar que se «están superando los nueve meses iniciales de los que se informó en un principio» para arreglar este punto.

Sobre la recolocación «únicamente» de un 10 por ciento de los tripulantes de la cabina que trabajaban en Spanair, el sindicato denuncia que «actualmente las compañías aéreas que contratan en España, apenas incluyen en sus plantillas personal por encima de los 32 años», lo que han calificado de «discriminación por edad». Por ello, piden al Ministerio de Trabaja que interceda a su favor y haga cumplir los acuerdos de recolocación pactados.

Respecto a la efeméride, el cese abrupto de operaciones de la aerolínea se produjo después de que la Generalitat decidiera poner fin a su apoyo financiero -unos 135,5 millones de euros de inversión, según cifras del Govern- y tras la ruptura de negociaciones con Qatar Airways, compañía que tenía más posibilidades de convertirse en su socio industrial con una inyección de 150 millones, aunque previamente Spanair también cortejó a Ethiads, Emirates, Turkish Airlines y al grupo chino HNA.

A la espera de que se resuelva el concurso de acreedores

El concurso de acreedores de Spanair tiene visos de finalizar en breve, probablemente en Semana Santa. La administración concursal de la aerolínea, formada por Grupo Gispert Abogados y Economistas y Pricewaterhousecoopers Asesores de Negocios, valoraron las deudas concursales de la desaparecida Spanair en 508 millones en el informe provisional presentado el 31 de julio de 2012, una cifra que supera los 474 millones de pasivo declarados por la compañía cuando presentó concurso voluntario de acreedores el 30 de enero del año pasado, tres días después de su quiebra. Los sindicatos, sin embargo, se muestran escépticos sobre las posibilidades de que los pasajeros y los trabajadores puedan recuperar su dinero. Spanair, fundada en 1986, recibió 135,5 millones de la Generalitat y 50 del Ayuntamiento.