Mas admite al fin que la Cataluña independiente se quedaría fuera de la UE

El president pide un «régimen transitorio» para atender la secesión catalana. Amenaza otra vez con plebiscitarias

Mas, ayer, durante la inauguración del Festival de la Infancia de Barcelona, que cumple 50 años
Mas, ayer, durante la inauguración del Festival de la Infancia de Barcelona, que cumple 50 años

Artur Mas no concede entrevistas a periódicos nacionales, pero suele prodigarse en la prensa extranjera y cuando lo hace suele dejar afirmaciones muy jugosas. Después de un año distrayendo a los catalanes con las consecuencias que tendría la secesión, el presidente de la Generalitat admitió ayer, al fin, en una entrevista en el diario italiano «La Reppublica» que la Cataluña independiente quedaría fuera de la Unión Europea. «En un momento inicial, entre el referéndum y la proclamación de la independencia, podríamos quedarnos fuera de la UE. Sería una lástima porque nosotros queremos seguir en la UE. Sería necesario encontrar un régimen transitorio para evitar la expulsión. De todos modos, solicitaremos el reingreso. Queremos permanecer en el euro, en la Unión, en Schengen y en la OTAN», afirmó.

Las palabras de Mas no son otra cosa que la confirmación de los múltiples avisos lanzados por autoridades de la UE. Diferentes comisarios de la Unión han subrayado que la letra de los tratados no deja lugar a dudas sobre la expulsión que conllevaría la independencia, pero el Govern ha querido ocultar esta consecuencia con argumentos vestidos de sentido común. «Sería una contradicción expulsar a siete millones de ciudadanos, no tiene lógica ni sentido», ha dicho en varias ocasiones el portavoz de la Generalitat y conseller de la Presidència, Francesc Homs.

La realidad, finalmente, se ha acabado imponiendo, pero Mas continúa decidido a buscar el amparo de la comunidad internacional para poder convocar la consulta soberanista, a pesar del escaso éxito que está teniendo en este ámbito. «Los estados soberanos no quieren problemas si los pueden evitar», dijo Mas en alusión a todos los países que se están inhibiendo del tema catalán.

Pese a todo, el presidente de la Generalitat insiste en que el Gobierno debería tender la mano para posibilitar una votación acordada, pero nada puede llevar a pensar que Mariano Rajoy abra la puerta a un proceso independentista. Sea como fuere, Mas volvió a amenazar con convertir las próximas elecciones autonómicas en un plebiscito electoral sobre la independencia. «Como alternativa (a la consulta), iremos a unas eleciones anticipadas», subrayó. El president, no obstante, aseguró que éste no es el escenario que desea, aunque todo apunta que ésta será la única manera que tendrá para materializar un simulacro de votación independentista.

UNA EXPULSIÓN SIEMPRE OCULTADA

- El presidente de la Generalitat ha esquivado en incontables ocasiones la previsible expulsión del estado catalán de la UE escudándose en que es «un caso que no se ha producido» y quitando autoridad a comisarios como Joaquín Almunia.

- Mas también ha optado en ocasiones por expresar su particular visión de las cosas. «La solución de la UE no será expulsar a 7,5 millones de europeos», aseguró en una de sus visitas a Bruselas el pasado mes de septiembre. E insistió: «La UE debería estudiar un asunto que no tiene precedentes».

Más presencia en la prensa extranjera

Existen dos maneras para que Artur Mas protagonice una entrevista. La primera es poner a su disposición un medio catalán y la segunda es abrirle las puertas de un medio extranjero. El presidente de la Generalitat ha buscado entrevistas a varios periódicos internacionales («The New York Times», «Le Monde» y «Frankfurter Allgemeine», entre otros) y está decidido a intensificar esta práctica para dar a conocer el proceso soberanista por todo el mundo.