Fotografía

Mirando a Barcelona

Una exposición recoge la obra fotográfica de José Antonio Andrés Ferriz con la capital catalana como escenario principal

La exposición une pequeñas instalaciones intercaladas que crean un relato bien definido de la unión entre sexualidad y arquitectura.
La exposición une pequeñas instalaciones intercaladas que crean un relato bien definido de la unión entre sexualidad y arquitectura.larazon

Una exposición recoge la obra fotográfica de José Antonio Andrés Ferriz con la capital catalana como escenario principal.

Manuel Vázquez Montalbán, con su profundo conocimiento y fino saber, hablaba que había no una sino varias Barcelonas. Poder plasmarlas todas es un reto para cualquier fotógrafo que quiera ser cronista de la ciudad en la que vive y trabaja. El Institut d’Estudis Fotogràfics de Catalunya será a partir del próximo día 10 el escenario de una interesante exposición en la que recoge el buen hacer de José Antonio Andrés Ferriz detrás de la cámara entre 1971-1992, siempre con Barcelona como protagonista.

La fotografía de Andrés Ferriz recorrió todos los rincones de una ciudad que trata de renacer y reinventarse en 1992, con la celebración de los Juegos Olímpicos. Pero previamente es el escenario de una gran actividad, ya sea social o política, ya sea a partir de grandes nombres o de personajes anónimos. Porque el protagonista de esta muestra se paseó por la montaña de Montjuïc, la plaza Catalunya o el puerto plasmando en un sólido blanco y negro lo cotidiano, convirtiendo en arte nuestro día a día, en definitiva lo que que representa nuestra memoria sentimental.

El germen de este proyecto lo encontramos en el verano de 2007 cuando el fotógrafo empieza a escanear buena parte de su trabajo, rescatando unas 300 fotografías que resumen una parte de la historia de su ciudad. Como él mismo expresa en un texto escrito para la exposición «con estas fotografías he querido mostrar un documento de las imágenes que, en este período de veintidós años, fui registrando en la ciudad de Barcelona: personajes, deportistas, edificios y monumentos emblemáticos, estructuras cambiadas o desparecidas, hechos, instantáneas, anécdotas, efemérides, etc.»

A ello se le suma una importante y rigurosa labor para documentar cada una de esas imágenes, algo que ha obligado a José Antonio Andrés Ferriz a pasar horas en la Casa Ardiaca, la Biblioteca de Catalunya o el Ayuntamiento de Barcelona. De todo ello surge una selección final de 70 fotografías, de 70 aproximaciones a Barcelona, 70 clicks de diferentes cámaras: una Nera 600 compacta con una óptica 1:2.8 de 40 mm; una Konica TC reflejo con tres ópticas; y la Mamiya C220 Profesional 6x6 con una óptica 1:2.8 de 80 mm.

Gracias a él podemos ver un momento de las carrera motociclista de las 24 horas de Montjuïc, en 1981, o la réplica de la carabela Santa María y que estuvo durante años atracada en el puerto de Barcelona. El fotógrafo también captura un mitin del PSC en el barrio del Polvorín, con el escritor y ex senador Francesc Candel en el estrado; a unos niños disfrazados de novios con cura y monaguillo incluidos en la plaza Catalunya; la nieve cubriendo insólitamente la plaza de Sant Jordi en el parque de Montjuïc, o a un serio Copito de Nieve en su jaula, sin saber que se ha convertido en símbolo de Barcelona, de la Barcelona de Andrés Ferriz.