Pasolini: pasión por Roma

Pier Paolo Pasolini durante el rodaje de «Teorema», una de sus películas más célebres
Pier Paolo Pasolini durante el rodaje de «Teorema», una de sus películas más célebres

Cuando fue asesinado Pier Paolo Pasolini, su amigo el escritor Alberto Moravia condenó el crimen afirmando que con él «hemos perdido un poeta y poetas no hay tantos en el mundo, nacen sólo tres o cuatro cada siglo». Esas palabras resuenan desde ayer en una de las salas del Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB) donde ayer abrió sus puertas una exposición que ofrece una completa mirada a Pasolini y su manera de entender Roma.

La muestra, que ha implicado cuatro años de trabajo, recoge numerosos documentos de uno de los intelectuales italianos más importantes de la segunda mitad del siglo XX, hecho por el que pagó un precio tan caro como fue su propia vida. Católico, homosexual, marxista, polemista, dibujante, escritor y cineasta, Pasolini fue una mente libre y crítica con el tiempo que le tocó vivir, como se refleja en el CCCB.

Bajo el comisariado de Jordi Balló, Alain Bergala y Gianni Borgna, es la palabra de Pasolini la que lleva al visitante por el recorrido. «Roma no es un pretexto porque es la esencia de lo que es Pasolini», dijo ayer Bergala durante la presentación de la exposición.

Se estructura en seis apartados cronológicos que corresponden a seis momentos en la vida del artista, desde su llegada a la capital italiana, en 1950, hasta su asesinato, todavía sin aclarar, en 1975.

Cuando se instala en Roma, acompañado de su madre, se convierte en profesor de sueldo miserable, pero descubre el erotismo de la mano de los jóvenes de la ciudad. De este apartado son algunos de los cuadros y dibujos expuestos, y que dan paso a su entrada en el mundo intelectual, momento en el que conoce a nombres clave en su biografía, como Moravia, Elsa Morante y Laura Betti.

La exposición nos traslada hasta sus encuentros con Fellini y el inicio de su carrera cinematográfica, siempre con Roma como telón de fondo. En este apartado destaca «Mamma Roma» con Anna Magnani. Los procesos judiciales –llegó a sufrir 66, algunos posteriores a su muerte– demuestran que es un pensador incómodo, tal y como se ilustra en el CCCB, con numerosa documentación de estos hechos.

Tampoco se omite su vida privada, especialmente su relación con Ninetto Davoli, quien fue el gran amor de su vida. Otra de sus pasiones será la soprano María Callas, que protagonizará su adaptación cinematográfica «Medea».

El público puede conocer los procesos de rodaje, con la exhibición de algunos de sus guiones o sus «story-boards», así como ediciones de sus libros. Sus encuentros y desencuentros con el Partido Comunista o sus críticas a la manera cómo la televisión italiana trata a sus espectadores tampoco se dejan de lado. La exposición concluye con su asesinato, con las numerosas dudas que hay sobre ese crimen y con el emocionado homenaje que le dedicó el cineasta Nani Moretti en «Caro diario».