Transporte

«Tarjetazo» en el transporte con una T-10 que rozará los 10 euros en enero

La ATM aprueba las nuevas tarifas con un incremento medio del 2,7 por ciento

La T-10 ha registrado un incremento acumulado en 2012 del 14,2 por ciento
La T-10 ha registrado un incremento acumulado en 2012 del 14,2 por cientolarazon

Hace exactamente un año, la Autoridad del Transporte Metropolitano (ATM) aprobó una subida histórica de los precios del transporte público. La T-10, concretamente, se incrementó un 12 por ciento, pasó de 8,25 a 9,25 euros. Por el contrario, los abonos mensuales, como la T-Mes, pasaban a costar un menos que antes. Los motivos esgrimidos por la ATM fueron que, con esta lógica, se beneficiaba a los usuarios habituales del transporte público y se penalizaba a los esporádicos. Pues bien, un año más tarde, este razonamiento ha pasado a mejor vida y casi todas las modalidades de los billetes más usados se incrementan entre el 3 y el 4%, por encima del IPC (2,9).

Así las cosas, la ATM publicó ayer las nuevas tarifas de transporte público con un incremento medio del 2,7 por ciento. La T-10 aumenta 35 céntimos y pasa a costar 9,80 euros en 2013 para una zona, un 3,7 por ciento más. El título más utilizado (representa más del 70 por ciento de los vendidos, pues) vuelve a registrar una de las mayores subidas, siendo superior al IPC, y después de que la tarjeta de una zona ya haya acumulado en este 2012 un incremento del 14,2 por ciento, 1,20 euros más entre la revisión anual y el aumento del IVA.

Castigo a los usuarios

La T-50/30 es el abono con un aumento relativo más significativo, pasando a costar 39,20 euros la de una zona, un 4 por ciento más –sube 1,5 euros–, y la T-Mes se incrementa 1,8 euros hasta los 52,75 euros, 3,5 por ciento más.

La oposición en el Ayuntamiento de Barcelona recibió con críticas y perplejidad el encarecimiento de las tarifas del transporte público. El concejal del PP, Óscar Ramírez, tildó de «tarjetazo» las nuevas tarifas, ya que «castigan a los usuarios habituales y penalizan a los títulos de más uso». A su juicio, es «abusivo» dado que recoge incrementos por encima del IPC. Por ello, propone «la tramitación de una Ley de Financiación de Transporte Público para garantizar un sistema sostenible y establecer el patrocinio de la denominación en las estaciones o líneas de metro, líneas de bus y espacios singulares para disponer de más recursos económicos».

La concejal del PSC Assumpta Escarp criticó que la mayor subida sea para los billetes más usados, la T-10 y la T-50/30, penalizándose el usuario más fiel, y cree que el aumento podría haberse frenado tras el «brutal» de 2012.

La Asociación para la Promoción del Transporte Público criticó que tras «perder 23,5 millones de viajeros en 2012, la receta es volver a subir tarifas y no estimular la demanda».