Torra pide a Alfred Bosch que ejerza de «ministro de Exteriores»

El republicano se intercambia los papeles con Ernest Maragall, nuevo candidato a la alcaldía.

El republicano se intercambia los papeles con Ernest Maragall, nuevo candidato a la alcaldía.

Puesta de largo del nuevo titular de la consejería de Exteriores y Relaciones Institucionales y nuevo gesto polémico de Quim Torra. El president de la Generalitat aprovechó el nombramiento de Alfred Bosch como relevo de Ernest Maragall para pedirle en público que ejerza de «ministro de Exteriores», un cargo que sólo ostentan los miembros del Gobierno central.

La toma de posesión de Bosch como conseller de Acción Exterior en sustitución de Ernest Maragall se celebró ayer por la mañana en el salón Sant Jordi del Palau de la Generalitat siguiendo el protocolo que requieren este tipo de ocasiones. Así, el acto empezó con la lectura del secretario del Govern, Víctor Cullell de los decretos firmados por el presidente de la Generalitat, Quim Torra, para oficializar el cambio en el Ejecutivo catalán.

Luego fue el turno del president, quien tomó la palabra para acordarse del trabajo hecho por el consejero saliente, Ernest Maragall, y encomendar tareas futuras al nuevo, Alfred Bosch. Del primero, Torra aseguró que había puesto en marcha «lo que el espíritu de venganza de un estado enloquecido contra el ejercicio democrático de la autodeterminación desballestó en forma de 155», en referencia a las delegaciones reabiertas en el extranjero que integran el Diplocat.

A Bosch, en cambio, le mandó una tarea concreta: que actúe «como ministro de asuntos exteriores de nuestro país con la mirada puesta en los objetivos encomendados», puesto que Cataluña «tiene derecho a ser conocida y reconocida, y a ver reconocido su derecho a la autodeterminación», según afirmó. También habló de la tarea de «explicar en todos los sitios donde nos quieran escuchar la grave situación de amenaza de los derechos civiles y de las libertades políticas que vivimos en Cataluña»

«Todos recordamos cómo (Bosch) lideró la multitudinaria consulta que se hizo en la ciudad de Barcelona, y su experiencia»
–como diputado en el Congreso y en el Ayuntamiento de Barcelona– «serán un buen cojín pera desarrollar su nueva labor».

A continuación, Bosch se acercó a la mesa presidencial en el Saló de Sant Jordi para tomar posesión y prometió cumplir con las obligaciones del cargo con una fórmula –«¿Prometéis cumplir fielmente, de acuerdo con la ley, las obligaciones del cargo que asumís al servicio de Cataluña y con lealtad al presidente de la Generalitat de Cataluña?»– que acostumbran a usar ahora los miembros del Govern.

Después, el nuevo consejero se abrazó con Torra antes de saludar también al presidente del Parlament, Roger Torrent; al vicepresidente del Govern, Pere Aragonès; y al resto de miembros del Ejecutivo. También intercambió efusivos abrazos con la mujer de Raül Romeva, el ex titular de Exteriores que ahora está en prisión.

Con este relevo se consuma el intercambio de cromos de ERC en la plaza de Sant Jaume. Ernest Maragall se marcha del Govern para ser candidato a la alcaldía de Barcelona y lo releva su antecesor en el Consistorio.