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Un estudio identifica que los jóvenes tienen riesgo de reincidir tras un intento de suicidio

Sant Joan de Déu atendió a un 27% de adolescentes más que intentaron quitarse la vida en 2017.

  • El estreno de la serie «Por trece razones», que aborda el suicidio juvenil, y el juego de «La ballena azul» disparó los ingresos por tentativa de suicidio un 27% en el Hospital Sant Joan de Déu. Foto. La Razón
    El estreno de la serie «Por trece razones», que aborda el suicidio juvenil, y el juego de «La ballena azul» disparó los ingresos por tentativa de suicidio un 27% en el Hospital Sant Joan de Déu. Foto. La Razón
Barcelona.

Tiempo de lectura 4 min.

08 de septiembre de 2018. 07:46h

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Montse Espanyol.  Barcelona. 8/9/2018

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Carlos se quitó la vida con solo 17 años. Sus padres se habían separado y como le ocurría a Hanna Baker, la protagonista de la serie «Por trece razones», en el colegio le hacían bullying. «Una vez, al salir de clase, unos lo metieron en un contenedor de la basura y lo lanzaron calle abajo, debíamos tener 15 años», cuenta un compañero de Carlos. El suicidio puede dejar a la familia un sentimiento de culpa. Pero «identificar el perfil de un joven que quiere quitarse la vida es muy difícil, los factores de riesgo son inacabables», constata Francisco Villar, psicólogo clínico y responsable de la Unidad de Conducta Suicida del Servicio de Salud Mental del Hospital de Sant Joan de Déu. Hace 20 años que el hospital tiene un programa para atender a jóvenes que tienen un alto riesgo de suicidio, bien porque piensan en la muerte, porque han ideado un plan para quitarse la vida o han tenido alguna tentativa de suicidio. Sant Joan de Déu atiende cada año una media de 250 jóvenes con alto riesgo de suicidio. Y en este tiempo, el doctor Villar ha aprendido que cuando un joven habla de quitarse la vida «hay que tomárselo en serio».

Villar acaba de presentar en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) una parte de su tesis doctoral en la que identifica qué jóvenes que han intentado suicidarse corren más riesgos de volver a hacerlo. Distingue tres grupos. Un 60 %, estaría formado por jóvenes que presentan problemas vitales y conductuales de largo recorrido (desadaptación, fracaso escolar, problemas familiares...).

Otro 30 % de los casos son adolescentes que sufren trastornos de salud mental graves. Mientras que el 10 % restante son chavales que sin haber presentado problemas mentales ni señales de riesgo intentan quitarse la vida como reacción a una situación vital estresante.

Para llegar a estas conclusiones, ha estudiado más de 800 casos de menores con conducta suicida. Del total de pacientes, un 9 % vuelve a intentarlo seis meses después del alta hospitalaria.

El suicidio es una de las primeras causas de muerte en la población juvenil. Los resultados de este estudio serán muy útiles para los profesionales porque Villar identifica algunos factores de riesgo que permiten reconocer a aquellos adolescentes que han intentado suicidarse y que tienen más posibilidades de repetir la tentativa en los próximos seis meses. Son chicas y chicos con rasgos desadaptativos de personalidad, con problemas de gestión de las emociones y de las relaciones, con antecedentes de problemas de salud mental en la familia o con autolesiones. Un dato interesante de la investigación es que , contrariamente a lo que se piensa, la depresión no es un factor para predecir reintentos de suicidio.

En el tratamiento de un chaval que ha intentado quitarse la vida, se intenta revincularlo con la vida, trabajar la gestión emocional, las habilidades sociales o resolución de conflictos.

El 80 % de los casos que llegan a Sant Joan de Déu son chicas. Las más jóvenes tienen entre 12 y 13 años. Los 14 y 15 años son la peor edad y a partir de los 16 y 17 años decrecen los casos. En 2016, el número de jóvenes con alto riesgo de suicidio bajó un 15%, pero el año pasado se disparó un 27%, advierte Villar, que señala como culpables el juego de la ballena azul y la serie «Por trece razones». Tras desatar la polémica, la segunda temporada arranca con un mensaje de los actores animando a los chicos que pasan un mal momento a pedir ayuda.

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