Una historia de Europa a partir de ocho ÓPERAS

CaixaFórum acoge la exposición: «Ópera, pasión, poder y política» en que recorre la historia del género a través de ocho ciudades, ocho obras emblemáticas y ocho compositores

Gráfica de Louis de Carmontelle con Leopold Mozart enseñando a su hijo al piano

CaixaFórum acoge la exposición: «Ópera, pasión, poder y política» en que recorre la historia del género a través de ocho ciudades, ocho obras emblemáticas y ocho compositores

El 7 de noviembre de 1893, 20 personas morían y muchas más resultaban heridas por la explosión de una bomba Orsini en el Gran Teatro del Liceo. Santiago Salvador Franch, miembro de grupos anarquistas, había pagado una peseta para poder entrar en la quinta gradería del teatro y poder asistir a la inaguración de la temporada. La obra era «Guillermo Tell», de Rossini. En el segundo acto, se acercó al balcón y dejó caer el artefacto, que destrozó las filas 13 y 14 de la platea. Los músicos, cubiertos de sangre, ayudaban a los heridos mientras el caos se abría paso entre gritos de terror.

El motivo de aquel atroz acto era la venganza de la gente de a pie contra la burguesía adinerada de la ciudad. Atacar el Liceo, emblema de lujo, elitismo y ostentación, era clave para el movimiento anarquista, que apostaba por la destrucción de todo elemento decadente. Tres años después, Isaac Albéniz estrenaba su «Pepita Jiménez» en el Liceo, en una ciudad que todavía entendía la ópera como algo distinguido, elegante, elitista y para paladares exquisitos. Sin embargo, ¿no había nacido la ópera como género popular con las primeras obras de Monteverdi?

CaixaFórum acoge ahora la exposición «Ópera, pasión, poder y política», una fascinante muestra que recorre la historia del género a partir de ocho ciudades, ocho obras emblemáticas y ocho compositores. A través de más de 300 objetos, desde partituras manuscritas originales a instrumentos de la época, vestuario, obras de arte o cartelismo, la muestra refleja el impacto social, político y artístico de la ópera del siglo XVII a la actualidad con un interesante epílogo. «La ópera es una obra total donde se fusionan todas las artes, de la música a la poesía, el teatro, la danza, las artes plásticas, llenando de orgullo a las personas que las llevan acabo y quienes las disfrutan y aquí se puede ver cómo se ha desarrollado a través de la historia», señaló ayer Elisa Duran, directora general adjunta de la Fundació Bancària La Caixa.

La exposición es una producción del Victoria and Albert Museum de Londres. En un montaje muy cuidado y teatral, podemos viajar de la Venecia de Monteverdi con «L’incoronazione di Poppea» al San Petersburgo de Dmitri Shostakóvich con «Lady Macbeth del distrito de Mtsensk». Entre medio, el Londres de Händel con «Rinaldo»; la Viena de Mozart con «Las bodas de Figaro»; el MIlán de Verdi con «Nabucco»; el París de Wagner con «Tannhäuser»; el Dresde de Richard Strauss con «Salomé» o la inclusión para esta exposición de la Barcelona de Isaac Albéniz con «Pepita Jiménez». «Siempre que pensamos en ópera pensamos en grandes espectáculos y ostentacón y queríamos respetar ese espíritu para la puesta en escena de esta exposición. Es como una ópera en sí misma», dijo ayer Kate Bailey, comisaria de la exposición. La muestra se acompaña con unos cascos que reproducen la música de las diferentes épocas.

Grandes hallazgos

Entre las maravillas que se pueden encontrar en la exposición están pianos de Mozart o Albéniz; cuadros de Ramon Casas, diseños de vestuario de Salvador Dalí, la partitura original de «Nabucco» deVerdi; el menú del restaurante «Els quatre gats», de Picasso; incluso el certificado de matrimonio de Mozart con Constanze Weber. Además, completan la exposición objetos de época, de tocadores venecianos del XVII a una réplica de la bomba Orsini que explosionó en el Liceo.