Comunidad Valenciana

El turismo británico toca techo

Españoles, franceses, portugueses e italianos, cubren el declive de la llegada de turistas ingleses a Benidorm

Las playas de Benidorm han sido, desde siempre, el refugio veraniego y también invernal, de miles de británicos que acudían a las costas alicantinas atraídos por el buen clima y unos precios que les resultaban muy asequibles. Durante décadas, el número de visitantes ingleses que llegaban a uno de los centros neurálgicos de la Costa Blanca era ascendente e imparable, pero esta situación ha llegado a su fin.

Tal y como afirma la secretaria general de Hosbec, la patronal hotelera de la Comunitat Valenciana, el mercado turístico británico en Benidorm «ha tocado techo» y, además, «se veía venir». Aunque el efecto «Brexit» puede haber influido de alguna manera, explica Montes, no ha sido en absoluto el factor principal que explica la caída de turistas británicos a Benidorm durante este verano.

La reducción de la capacidad aérea debido a la quiebra el año pasado de la compañía británica Monarch, sería una de las principales explicaciones para este descenso. Hosbec cuantifica en 10.000 la reducción de plazas aéreas desde el Reino Unido hasta Alicante, lo cual encarece claramente los billetes.

Otra razón reside en el «excepcional» buen tiempo que ha habido este verano en toda Europa, incluyendo Gran Bretaña. «Si allí hace sol, a los ingleses no les importa quedarse», asegura.

Por otra parte, el despegue «supersónico» de otros destinos como Turquía ha sido clave. De hecho, el mercado británico turístico en aquel país se ha incrementado en un 70 por ciento, lo cual también viene explicado por la devaluación de la lira turca. «A los británicos ahora les resulta mucho más rentable viajar allí», explica la secretaria general de Hosbec.

Además, se ha reducido también el número de pernoctaciones. Se acabaron los paquetes de más de siete días en la ciudad, ahora las estancias son siempre de una semana o inferiores.

En cuanto a las previsiones para los próximos meses, Montes asegura que esperan que esta tendencia descendente continúe, de hecho, dice «nos conformamos con que este mercado se mantenga como se encuentra en este momento».

Pero no todo son malas noticias. Por una parte, la caída del número de turistas ingleses se ha visto compensada por un espectacular incremento del número de visitantes españoles a Benidorm, así como de franceses, portugueses e italianos. «Ahí es donde queremos centrar a partir de ahora nuestros esfuerzos y donde vamos a trabajar, junto con la Agencia Valenciana de Turismo, de cara al próximo otoño e invierno».

El final de agosto mejora

Además, otro cambio de tendencia positivo consiste en que, según explica Montes, las últimas dos semanas de agosto suelen ser más «flojas», puesto que muchas personas prefieren ir volviendo a sus casas para recuperar el ritmo antes de volver a su rutina laboral. Este año, sin embargo, la parte final del mes está siendo muy positiva con un incremento en el número de turistas respecto a otros años, debido, sobre todo, al mal tiempo que está haciendo en la mayor parte de Europa.