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La AVL reta al Consell y afirma que su definición se ajusta a derecho

Císcar y Català le piden que la cambie para que respete el Estatut

  • La AVL estudiará con detenimiento el informe del CJC que rechaza su definición de valenciano
    La AVL estudiará con detenimiento el informe del CJC que rechaza su definición de valenciano

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13 de febrero de 2014. 22:52h

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13/2/2014

Valencia- No fue una sorpresa. La Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) contestó ayer a la Generalitat que la definición que recoge su Diccionari Normatiu Valencià sobre el valenciano «se ajusta perfectamente al ordenamiento jurídico». Con este pronunciamiento la Acadèmia se declaró oficialmente en estado de rebelión.

Durante la mañana, el presidente y el vicepresidente de esta entidad, Ramon Ferrer y Josep Palomero, mantuvieron una reunión con el vicepresidente del Consell, José Císcar y la consellera de Cultura, María José Català. Esta última ya había enviado una carta en la que instaba a la entidad a considerar las recomendaciones emitidas por el Consell Jurídic Consultiu (CJC) y a «estimarlas de manera que la definición de valenciano cumpla y se modifique según lo previsto en el ordenamiento jurídico y en dictamen del CJC».

El encuentro se cerró sin acuerdos, aunque el Consell insistió a los académicos en que no pueden estar enfrentados a otro organismo estatutario.

A última hora de la tarde, la AVL emitía su posición oficial. Aunque decía que el dictamen del CJC sería objeto de estudio, defendía que la definición de valenciano respeta el Estatut porque «deja constancia inequívoca de que el valenciano es la lengua románica hablada en la Comunitat Valenciana».

Se olvidaba la AVL de incluir que la parte de la definición de su Diccionari que ha generado controversia es precisamente la que afirma que el valenciano «recibe el nombre de catalán en Cataluña, las Islas Baleares, el departamento francés de los Pirineos Orientales, el Principado de Andorra, la franja oriental de Aragón y la ciudad sarda de l'Alguer».

Para justificar su definición, la AVL remite a un dictamen que emitió en 2005 en el que se afirma que el valenciano «forma parte de un sistema lingüístico» compartido con las regiones que formaron la antigua Corona de Aragón.

Sin embargo, el informe del CJC es muy duro con la definición realizada por la AVL. Como ya publicó ayer LA RAZÓN, le recuerda que como institución de carácter público debe respetar el Estatut d' Autonomia y la Ley de Creación. El primero dice que «la lengua propia de la Comunitat Valenciana es el valenciano» y la segunda, que a la AVL le «corresponde velar por el uso normal del valenciano y defender su denominación y entidad». Por tanto, la definición de la lengua no está entre sus funciones.

Además, el informe advierte a la Acadèmia que fue creada para defender un idioma que no tenía un ente de referencia normativo. De ahí, que si considera que valenciano y catalán son lo mismo, su existencia no tiene razón de ser.

Horizonte complicado

Si la AVL mantiene este pulso, las opciones de maniobra del Con-sell son escasas. Para suprimirlo necesita mayoría de tres quintos en Les Corts y tampoco puede adelantar la renovación de sus miembros. La única opción, como apuntó el secretario general del PP, Serafín Castellano, sería reducirle la dotación económica.

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