Las farmacias rurales alertan de su cierre «inminente»

La Razón
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Un año y medio sin cobrar es lo que llevan las farmacias rurales de la provincia de Alicante sin ingresar la compensación que han de recibir por su baja facturación -menos de 12.500 euros al mes- tal y como se recoge en el Real Decreto Ley 16/2012 aprobado por el Gobierno Central.

Por esta razón, la Asociación de Farmacéuticos Rurales de Alicante alertó ayer del cierre «inminente» de estos establecimientos sino perciben lo que se recoge en la normativa estatal, que desde su entrada en vigor no ha abonado ningún pago a estas boticas.

El Decreto aprobado da a estas farmacias de baja facturación una compensación por su servicio a la sociedad, ya que, en ocasiones ofrecen una atención al paciente que no se ve compensada con el margen de los pocos medicamentos consumidos, dada la población tan limitada a la que atiende. A juicio de los boticarios alicantinos, estas ayudas prometidas son la única vía para salvar a las farmacias, unas 70 en la provincias.

Asimismo, fuentes del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Alicante (COFA) señalaron que además de hacer frente a este retraso, han tenido que lidiar con la bajada de precios de los medicamentos, la disminución de recetas dispensadas y los impagos de la Administración. «Factores que hacen inviable la farmacia rural si no llega la compensación».