Los ediles «rebeldes» se enrocan y agrandan la brecha en el PSPV

Se exponen a la expulsión por desobedicencia a la dirección

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Valencia- La fractura en el PSPV alicantino es cada vez más profunda. La dirección opta por el diálogo y prefiere esperar a que los concejales críticos rectifiquen, pero éstos no están por la labor de allanarle el camino al secretario general del PSPV local, Gabriel Echávarri.

La polémica surgió el pasado miércoles cuando cinco ediles, de los ocho del grupo, convocaron una reunión, sin el beneplácito de la dirección, para destituir al portavoz, Miguel Ull, y nombrar en su lugar a la concejala María José Adjuar. Pero esto no llegó a hacerse efectivo, ya que el vicesecretario de organización, Alfred Boix, remitió un escrito a los «rebeldes» anulando su decisión. Ferraz también se pronunció en contra. Sin embargo, los socialistas críticos volvieron a enrocarse ayer en su postura, al entender que su nombramiento es legal, puesto que son mayoría en el grupo.

Esta desobediencia podría dejarles fuera del partido. Cuatro de ellos -la portavoz durante la etapa de Alarte, Elena Martín, Gabriel Moreno, María José Adsuar y Alejandro Parodi- tienen abierto ya un expediente disciplinario por votar en contra de las directrices de la Ejecutiva.

Según los estatutos, los cuatro se enfrentan a una sanción que oscila entre los 18 meses de suspensión provisional de militancia a la expulsión. Aun así, esta decisión parece que tendrá que esperar, ya que en la Ejecutiva de ayer no estaba en el orden del día, por lo que de haberse aprobado alguna sanción, habría sido fácil su anulación.

Echávarri, según anunció, convocará una Asamblea local el próximo día 20 con los 800 afiliados, para mostrar su fuerza.

El secretario general del PSPV, Ximo Puig, confió en que el conflicto se resuelva con «democracia», pero no escondió su malestar al asegurar que «en una situación tan difícil, con una alcaldesa imputada, no se puede perder el tiempo en cuestiones internas».