Los mayores no abandonan las residencias por falta de liquidez

La consellera de Bienestar Social, Asunción Sánchez Zaplana, en una residencia de mayores de Alicante
La consellera de Bienestar Social, Asunción Sánchez Zaplana, en una residencia de mayores de Alicante

Los mayores no están abandonando las residencias públicas por problemas económicos o por los impagos de la Generalitat. Según explicaron ayer desde la Conselleria de Bienestar Social y desde los propios centros, las tasas de participación en el sistema no han aumentado con respecto al año anterior. Los ancianos aportan la misma cantidad por su plaza pública. Cambiará, sin embargo, el método de cobrarla, reforma con la que los mayores ganarán liquidez.

Así, con la medida que entrará en vigor el uno de enero de 2014, los usuarios abonarán un porcentaje (que se calcula según la capacidad económica de cada uno) de sus pensiones, teniendo en cuenta las catorce pagas (las mensualidades y las dos extra) y no doce como se hacía hasta ahora. Es decir, aportarán la misma cantidad, pero en más plazos, por lo que la factura mensual será menor.

De esta manera, se garantiza que los usuarios dispongan de al menos cien euros al mes para «gastos de bolsillo», adquirir medicamentos o ropa, por ejemplo.

Antes del cambio, lo que ocurría, según comentó ayer la gerente de la Asociación Empresarial de Residencias y Servicios a Personas Dependientes de la Comunitat (Aerte), María José Mira, es que los mayores no disponían de dinero en efectivo hasta que cobraban la paga extra del mes de julio.

En este sentido, aplaudió la medida del Ejecutivo valenciano. «La Conselleria, con buen criterio e intencionalidad, establece catorce copagos para que los beneficiarios de un servicio público puedan seguir disfrutando de su dinero».

La salida de algunos usuarios del sistema, tal y como comentó, se ocasiona en las residencias privadas y en los casos en los que no se resuelven los expedientes que certifican si una persona es dependiente o no y, por tanto, beneficiaria de ayudas públicas.

Además, alertó de la posibilidad de que se creen ciudadanos de varias clases, ya que esta fórmula no se aplica a todos los usuarios. Se excluye a los del sistema del Bono y a los dependientes.

El aumento del copago en los Servicios Sociales se aprobó en julio de 2012 en el Consejo Territorial del Sistema para la Autonomía y la Atención a la Dependencia.

Respecto a los impagos del Consell, Mira adelantó que Bienestar Social se ha comprometido a liquidar el 25 por ciento de la deuda antes del dos de enero. Pagarán entre seis y siete millones de euros del Bono, unos ocho millones de gestiones integrales y otros siete millones de las prestaciones económicas individualizadas (PEI). Se abonará también un mes de accesibilidad.