Política

Comunitat Valenciana

Puig acepta más deuda y déficit a cambio de 850 millones adicionales

El presidente toma el mando de la negociación después de que en julio la Comunitat se abstuviera

El presidente de la Generalitat valenciana, Ximo Puig, asumió ayer la negociación de las condiciones para votar a favor de la reducción del déficit para las autonomías de cara a los próximos años/La Razón
El presidente de la Generalitat valenciana, Ximo Puig, asumió ayer la negociación de las condiciones para votar a favor de la reducción del déficit para las autonomías de cara a los próximos años/La Razónlarazon

El presidente de la Generalitat valenciana, Ximo Puig, negoció ayer en primera persona con la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, las condiciones a cambio de las cuales la Comunitat Valenciana votaría a favor de la rebaja del déficit autonómico para el año que viene. El diálogo fue fructífero y el jefe del Consell logró 850 millones de euros adicionales para la región, suficiente para dar luz verde a una rebaja del déficit del 0,1 al 0,3 por ciento para el año que viene.

Estos 850 millones de euros se estructuran en diferentes partidas. Por una parte, la más importante por ser una reivindicación histórica de la Generalitat, el Gobierno central asumirá la deuda del Consorcio Valencia 2007, que asciende a 350 millones de euros.

Por otra parte, el Ejecutivo condona a las autonomías la devolución de un mes de recaudación del IVA de 2017 que debía producirse debido a un cambio en la normativa sobre la recaudación de este impuesto a las empresas. En el caso de la Comunitat Valenciana, el ahorro asciende a unos 250 millones de euros.

Además, la bajada del déficit al pasar de un techo de gasto del 0,1 por ciento, al 0,3, supone que la Comunitat podrá gastar el año que viene cerca de 245 millones de euros más.

Finalmente, el Gobierno ha aceptado la reestructuración de 1.000 millones de euros de deuda de la Generalitat de corto a largo plazo, lo que supondrá también una bombona de oxígeno para las arcas de la Generalitat.

Gracias a estas contrapartidas, la Comunitat Valenciana cambió ayer su voto a favor de la senda de estabilidad presupuestaria para 2019-2021, después de que en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) del pasado 19 de julio la Comunitat se abstuviera en la votación. Según explicó en aquel momento el conseller de Hacienda y Modelo Económico, Vicent Soler, la abstención se debió a que la rebaja del déficit les parecía insuficiente para una autonomía como la valenciana, que ya se encuentra de por sí infrafinanciada.

Brecha con Compromís

Las condiciones conseguidas por el presidente son absolutamente insuficientes para la formación de Mónica Oltra, Compromís, los socios de Gobierno de Puig. El diputado de este partido en el Congreso Joan Baldoví aseguró ayer que existe «mucho margen de maniobra» y que el presidente podría haber conseguido más dinero recurriendo al Fondo de Competitividad o a la recaudación del IVA que corresponde a las autonomías.

Por ello, dijo, la formación nacionalista no votará, por el momento, a favor de esta propuesta en el Congreso de los Diputados. Cabe recordar que ya se abstuvieron en la pasada votación, por lo que se tuvo que renegociar.