Valencia

Ribó se ve obligado a regresar a la Junta de Desagüe de la Albufera

El primer edil abandonó la entidad tras el brote de botulismo en el parque natural

El alcalde de Valencia, Joan Ribó
El alcalde de Valencia, Joan Ribólarazon

El pasado 6 de agosto el Ayuntamiento de Valencia sorprendía con el anuncio de su salida de la Junta de Desagüe de l’Albufera, justamente en un momento más que delicado para este parque natural, tras el brote de botulismo que acabó con la vida de más de 600 aves y la apertura de una investigación por parte de la Fiscalía de Valencia por el incorrecto nivel del agua.

Los estatutos de esta Junta contemplan que el alcalde de la ciudad ocupará la presidencia honorífica de la entidad, un cargo que el primer edil valenciano, Joan Ribó, había delegado hasta el momento en el concejal de Medio Ambiente, Sergi Campillo. Tras el anuncio del abandono, el secretario general de la Junta y presidente de los regantes de Sueca, José Pascual Fortea, mostró su malestar por este hecho y aseguró que iban a rechazar esta renuncia.

Preguntado acerca de este asunto días después, Ribó respondió que consideraba que la Albufera tenía unos problemas en los que él no había tenido nada que ver, por lo que había creído más conveniente “no estar”.

Finalmente, y puesto que la presencia del alcalde está contemplada en los estatutos de la Junta, Ribó se ha visto obligado a regresar a la entidad de la Albufera y afrontar los problemas judiciales de la misma.

Por otra parte, el PP del Ayuntamiento de Valencia pedirá a Ribó el próximo lunes durante la Comisión de Hacienda que exonere a la Junta de Desagüe de pagar el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) por las tres compuertas que posee en el lago valenciano.

Los populares argumentan que si Ribó «pudo perdonar la plusvalía al PSPV por la venta de su sede» debería de hacer lo mismo con esta entidad, que el primer edil abandonó sin dar explicación alguna.