Rus asume otro servicio del Consell ante sus problemas para pagarlo

Los problemas financieros y la necesidad de ajustar al máximo el gasto para cumplir el objetivo de déficit marcado por el Gobierno central han obligado al Consell a dejar de prestar algunos de los servicios que sufragaba hasta ahora. Pero esto no significa que estos planes vayan a desaparecer. El presidente de la Diputación de Valencia, Alfonso Rus, incapaz de negar la ayuda que le piden los alcaldes de la provincia casi a diario, anunció ayer que pagará la limpieza de 17 zonas de acampada para garantizar su apertura en el periodo estival.

Aunque todavía están cuantificando el coste de dicho servicio, explicó que otorgará subvenciones para las tareas de mantenimiento, limpieza, recogida de residuos y depósito de los mismos en los vertederos. «El problema es que la Conselleria no se hace cargo, y lo que no podemos hacer es que eso se quede abandonado».

Esta no es la primera vez que la Institución provincial, que disfruta de unas cuentas saneadas, asume competencias impropias en aras del beneficio de la ciudadanía. Lo hizo cuando salvó la teleasistencia y cuando creó un programa de viajes para mayores ante la supresión de los del Imserso.

La alcaldesa de Navarrés, Estela Darocas, aseguró que la decisión de Rus «fomentará la creación de empleo», ya que podrán contratar a los vecinos desempleados para ejecutar las tareas de limpieza.

Por otra parte, Rus defendió que todos los concejales y alcaldes cobren por desempeñar sus funciones y criticó una posible rebaja de los salarios de los funcionarios municipales.

En esta línea, avisó de que no le temblará el pulso para alegar «con contundencia» aquellos aspectos de la reforma local con los que no esté de acuerdo. Subrayó que son las Diputaciones las que dependen de los Ayuntamientos y no al revés y afirmó que el 80 por ciento de ellos no se verán afectados por el proyecto de ley, ya que gestionan correctamente sus servicios. «A los que tengan problemas, les echaremos una mano para que en tres años puedan recuperar sus competencias».

El grupo socialista exigió la retirada, algo que rechazó el PP ya que aún desconocen la «letra pequeña» de la reforma.

El grupo popular también rechazó instar a Les Corts a crear de nuevo una Comisión de investigación del accidente del metro y la puesta en marcha de una línea de ayudas para eliminar los pesticidas de la red de agua potable de los municipios de la Ribera. Esto último por «falta de información». Rus se comprometió a analizarlo.