Política

Valencia rectifica: no prohibirá incinerar a los obesos mórbidos

No permitirá incinerar a personas que hayan recibido tratamientos contra el cáncer mediante inserción de agujas radiactivas y se regulará la vestimenta de los cadáveres

Las personas con obesidad mórbida no podrán ser incineradas según esta ordenanza
Las personas con obesidad mórbida no podrán ser incineradas según esta ordenanza

No permitirá incinerar a personas que hayan recibido tratamientos contra el cáncer mediante inserción de agujas radiactivas y se regulará la vestimenta de los cadáveres.

Los cadáveres de personas con obesidad mórbida podrán finalmente ser incinerados en Valencia. La Consejería de Salud diseñó un proyecto para regular la actividad de los crematorios y en él se establecía una discriminación «post mortem» para este colectivo con el objetivo, argumentaban, de reducir la emisión de agentes contaminantes. No obstante, la polémica suscitada les obligó ayer a dar un paso atrás: «Si bien es cierto que la cremación de personas con obesidad mórbida puede generar problemas técnicos y requerir necesidades especiales en el proceso, relacionadas con el volumen de las instalaciones y los sistemas de evacuación de las emisiones, estas circunstancias no atañen a las condiciones sanitarias exigibles a las instalaciones ni suponen un riesgo diferenciado para la salud pública en los términos que trata la orden», indicó en un comunicado.

De no ser eliminada esta prohibición, la Asociación Española de Personas Obesas (Asepo) estaba dispuesta a tomar medidas legales, tal y como aseguró su presidente, Jesús Díaz, a este diario. Tras mostrarse «indignado» por «esta discriminación bestial», afeó al Gobierno valenciano su falta de sensibilidad por una medida que califica de «sensacionalista» y que, a su parecer «no tiene justificación». Díaz subrayó que las personas obesas «ya estamos limitadas de por sí en nuestras funciones y en nuestra movilidad con el estigma que eso conlleva» como para que «la Generalitat pretenda que lo acarreemos hasta después de muertos». «Es la gota que ha colmado el vaso», añadió.

Por su parte, el coordinador de residuos de Ecologistas en Acción, Carlos Arribas, reconoció que esta propuesta «nos ha llamado bastante la atención». En ese sentido explicó que «se refiere a personas de 150 kilos que necesitan mucho más combustible, que normalmente es gas natural, y mucho más tiempo para quemarse, por tanto las emisiones contaminantes aumentan». No obstante, indicó que hay otros colectivos que, de ser incinerados, también podrían liberar sustancias potencialmente peligrosas: «Las personas mayores, sobre todo, llevan piezas dentales fabricadas con mercurio porque antes los dentistas trabajaban con este material, y cuando se quema este metal pesado es especialmente volátil y cancerígeno». También alertó sobre otros compuestos químicos que se producen durante los procesos de combustión y que son contaminantes ambientales «como las dioxinas y furanos, y los hidrocarburos aromáticos policíclicos como el naftaleno». Por ello, desde Ecologistas en Acción advierten sobre la necesidad de un plan nacional que regule las emisiones de los crematorios «porque actualmente es un sector que está en el limbo».