Botella desbloquea el Mercado de la Cebada

El diseño del mercado, de Carlos Rubio Carvajal y Enrique Álvarez-Sala, fue seleccionado en un concurso de ideas en 2007 y se le añadió una cubierta vegetal con un restaurante-mirador y zonas infantiles.
El diseño del mercado, de Carlos Rubio Carvajal y Enrique Álvarez-Sala, fue seleccionado en un concurso de ideas en 2007 y se le añadió una cubierta vegetal con un restaurante-mirador y zonas infantiles.

Hay proyectos que parecen gafados desde su inicio, porque se retrasan una y otra vez debido a diversos avatares. Uno de ellos es el Mercado de la Cebada, anunciado a bombo y platillo en la segunda legislatura de Alberto Ruiz-Gallardón como alcalde de la capital y fulminada nada más empezar por la crisis económica. Sin embargo, frente a otros sueños que se han quedado en el camino, los vecinos del entorno y el consistorio madrileño no han dejado que la Cebada perezca y en el próximo Pleno se aprobará la Modificación del Plan General para este ámbito, el penúltimo trámite para hacer realidad el nuevo mercado.

Cuando, en febrero de 2008, se demolieron las instalaciones deportivas anejas al mercado, los próceres municipales confiaban en inaugurar la nueva lonja –que tendría el diseño del equipo de Carlos Rubio Carvajal y Enrique Álvarez-Sala, ganadores del concurso de ideas convocado en 2007– antes de las elecciones locales de 2011. Sin embargo, seis meses después, el Ayuntamiento se vio obligado a realizar su primer gran ajuste para cuadrar sus cuentas y el proyecto de la Cebada fue uno de los primeros en caer.

Con todo, el área de Urbanismo no dejó de buscar una solución para renovar el ámbito y los vecinos, que se habían quedado sin polideportivo, lograron transformar el solar en una zona recreativa. Finalmente, pasados los comicios municipales, se puso en marcha una modificación del Plan General de Ordenación Urbana en el ámbito para que su construcción no costase un euro a las arcas de Cibeles, gracias a la colaboración público-privada. Para ello, se ampliaba la edificabilidad de los usos terciarios hasta los 13.500 metros cuadrados y se aumentaba el número de plazas de aparcamiento hasta las 722.

Con Patrimonio

Esta modificación se llevó a información pública durante el periodo preceptivo y se incorporaron al proyecto varias alegaciones –como la nueva cubierta vegetal y la ampliación de los metros cuadrados destinados a usos deportivos–, que obligaron a un nuevo periodo de información pública. Hace un año, la Junta de Gobierno ponía en marcha dicho periodo e iniciaba al mismo tiempo las solicitudes de los informes necesarios de Patrimonio Histórico y de protección Ambiental a la Comunidad de Madrid, que resultaron favorables.

El próximo miércoles, la Comisión de Medio Ambiente aprobará provisionalmente dicha modificación y el Pleno municipal del próximo 27 de mayo lo hará definitivamente. Tan sólo quedará la aprobación definitiva del documento urbanísitico por parte del Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid para que el consistorio pueda abrir el concurso público para las obras y explotación del mercado, manteniendo los derechos de los actuales concesionarios del mercado.

Entonces se iniciarán las obras y, de aquí a un par de años, los vecinos dispondrán de un nuevo mercado de tres plantas sobre rasante y con accesibilidad mediante rampas mecánicas desde el nivel de la calle, una nueva plaza, una pradera, árboles, zonas infantiles, un resturante-mirador en la azotea que, además, tendrá un sistema de recuperación del agua de lluvia y un nuevo polideportivo, siete años después. Además, la modificación afecta también al entorno del mercado: incluye crear un nuevo equipamiento, junto al colegio público La Paloma, en la Carrera de San Francisco, y reformar la Plaza de la Cebada.