«Cazado» el primer taxi pirata en Barajas

Un conductor sin licencia que pidió 80 euros a unos turistas para llevarlos al centro «estrena», con 4.001 euros de multa y la requisa de su vehículo, la ley antiintrusos en el sector del taxi

Policías municipales interceptaron a las 13:00 horas a un conductor que pretendía transportar viajeros de forma irregular
Policías municipales interceptaron a las 13:00 horas a un conductor que pretendía transportar viajeros de forma irregular

Un conductor sin licencia que pidió 80 euros a unos turistas para llevarlos al centro «estrena», con 4.001 euros de multa y la requisa de su vehículo, la ley antiintrusos en el sector del taxi

Esperaba en la terminal 2 de Barajas para coger pasajeros a los que pretendía cobrar por una carrera a Madrid la módica cantidad de 80 euros. Afortunadamente, esta vez no le salió bien el negocio. Dentro de sus inspecciones regulares a vehículos, la Policía Municipal de Madrid «cazó» a mediodía de ayer en el aeropuerto al primer taxista pirata al que se ha podido imponer las sanciones recogidas en el artículo 16 de la Ley de Ordenación y Coordinación del Transporte Urbano que la Asamblea aprobó el pasado 27 de diciembre dentro de la Ley de Medidas Fiscales y Administrativas para este año.

El falso taxista fue interceptado por los agentes cuando trataba de captar a unos extranjeros a los que pretendía cobrar más del doble de la tarifa estipulada para los trayectos entre Barajas y el centro de la capital (30 euros). Conducía un Peugeot 406 que, según pudieron certificar los agentes, no era un taxi y tampoco tenía ningún otro tipo de licencia para transportar pasajeros. «Se ha acercado a un usuario para hacer un transporte ilegal, la Policía le ha pedido su autorización pero, lógicamente, no la tenía. Por eso le han impuesto una multa de 4.001 euros y le han inmovilizado el vehículo», explicó ayer a LA RAZÓN Pablo Rodríguez Salinero, Director General de Transportes de la Comunidad de Madrid.

El coche, al depósito

El pasado 1 de enero entraba en vigor la modificación de la ley regional con la que el Ejecutivo de Cristina Cifuentes quiere luchar contra el intrusismo en el sector del taxi. Una medida que contempla la inmovilización inmediata del vehículo y su traslado –como ocurrió ayer con el primer sancionado– hasta que el infractor abone la multa. Al no poder hacer efectivos los 4.001 euros en el acto, el «intruso» tuvo que ver ayer cómo la grúa se llevaba su coche al depósito municipal.

En estos casos la normativa prevé que se impongan sanciones que oscilan entre los 1.001 y los 6.000. Además, otorga a los viajeros el derecho a reclamar daños y perjuicios, un extremo que no se produjo en el caso del «pirata» de la T-2, explicó Rodríguez Salinero.

Como ya ocurriera durante la aprobación de la normativa, el sector del taxi celebró la primera sanción a un conductor no autorizado, una reivindicación que venía solicitando el sector desde 2014. En declaraciones recogidas por Servimedia, el presidente de la Federación Profesional del Taxi de Madrid, Julio Sanz, recordó que hasta ahora la legislación vigente sólo contemplaba la inmovilización de los vehículos ilegales en caso de reincidencia, sanción que para los taxistas madrileños, «no era lo suficientemente contundente para terminar con esa actividad ilegal». Así, Sanz felicitó tanto a la Administración como a los Cuerpos de Seguridad que hicieron efectiva la nueva ley y «han dado el primer paso hacia la desaparición del intrusismo profesional».

Las inspecciones que realiza la Dirección General de Transportes en colaboración con los agentes de la Policía Municipal en todos los municipios de la región, en especial en la capital, es especialmente concienzuda en el aeropuerto o en las estaciones de Atocha o Chamartín, donde «pescan» la mayoría de estos piratas.