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Cien años del palacio de Cibeles

Construido como oficina de correos, desde 2007 es sede del Ayuntamiento. La operación de permuta y reformas le costó a las arcas municipales 500 millones de euros.

  • El palacio de Cibeles se levantó sobre una amplia zona que había formado parte del Retiro, lo que obligó a la tala de 2.000 árboles
    El palacio de Cibeles se levantó sobre una amplia zona que había formado parte del Retiro, lo que obligó a la tala de 2.000 árboles

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04 de febrero de 2019. 11:01h

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Ángel del Río.  3/2/2019

El próximo mes de marzo el Palacio de Cibeles, actual sede del Ayuntamiento de Madrid, cumple 100 años. Fue construido como oficina central de distribución de correos telégrafos y teléfonos, aunque 88 años después se convertiría en sede del Ayuntamiento de Madrid, por obra y desgracia de la voluntad del entonces alcalde, Alberto Ruiz Gallardón, sacando al Consistorio de su ubicación histórica de la plaza de la Villa y gastando en la operación 500 millones de euros. Las obras de reforma del edificio costaron un 75 por ciento más de lo presupuestado inicialmente.

El proyecto del Palacio de Telecomunicaciones fue aprobado en Cortes, el 19 de agosto de 1904, y al concurso público convocado se presentaron tres proyectos. El ganador fue el del arquitecto Antonio Palacios y el ingeniero Joaquín Otamendi. Es de estilo ecléctico neo plateresco, con una altura de 70 metros en cinco plantas y una superficie construida de 12.207 metros cuadrados, sobre una solar de 30.000 metros cuadrados. Las obras costaron 10.311.860 pesetas, casi tres veces más de lo presupuestado inicialmente.

Su construcción no estuvo exenta de polémica, pues fueron muchas las opiniones contrarias a su actual emplazamiento, tradicionalmente destinado a zona de ocio para los madrileños; además se consideraba que no era un establecimiento idóneo para el servicio que estaba llamada a prestar. Se levantó sobre una amplia zona que había formado parte del Retiro, lo que obligó a la tala de 2.000 árboles, desde la actual calle de Alfonso XII hasta el paseo del Prado, para construir el señorial barrio de los Jerónimos. Justo en el lugar donde se encuentra este palacio estuvo la ermita de San Juan, que fue derruida. Durante su ejecución, el acarreo de los materiales colapsó, casi a diario, el paseo del Prado.

Las obras se iniciaron en 1907, pero sufrieron parones y retrasos durante 12 años, a consecuencia de los problemas para su financiación, que se obtuvo por la venta de algunos inmuebles del Estado en el centro de la capital, pero sobre todo, por los cambios políticos que se produjeron en España y que influyeron decisivamente en la ejecución del proyecto.

Aún con las obras inconclusas, en 1916, se abrieron al público los primeros servicios de la Caja Postal de Ahorros. Finalmente fue inaugurado por los Reyes, Alfonso XIII y Victoria Eugenia, el 14 de marzo de 1919, una ceremonia a la que se le dio alto rango y en la que los monarcas y el resto del séquito emplearon más de dos horas, habida cuenta del tamaño del edificio y de la larga visita programada por el interior del mismo.

Para algunos se trata de la obra principal de Antonio Palacios en la capital de España, aunque otros difieren, cuestionando su estilo arquitectónico y funcionalidad. Los más academicistas tachaban el proyecto de ser una arquitectura modernista, pero demasiado «atrevida» para esa zona de la ciudad. También se cuestionaba que el arquitecto Antonio Palacios fuera el más idóneo, ya que sólo hacía cuatro años que había terminado la carrera, y se le consideraba inexperto para llevar a cabo proyectos de esta envergadura. Este arquitecto, natural de Porriño (Pontevedra), dejó en Madrid varias de sus obras más notorias: la decoración de las primeras estaciones de Metro, el templete de la Red de San Luis, el Hospital de Jornaleros, la Casa de Cariátides y el edificio del Círculo de Bellas Artes.

Por su aspecto estético de catedral, los madrileños bautizaron popularmente al nuevo edificio como «Nuestra Señora de las Comunicaciones». En 1993 fue catalogado como Bien de Interés Cultural. Durante la década de los años sesenta, y también en 1980 y 1992, se realizaron algunas obras de reforma y acondicionamiento, según iban exigiendo las funciones que se llevaban a cabo en sus instalaciones.

En la década de los años noventa, la actividad postal fue decreciendo en el Palacio de Telecomunicaciones, habida cuenta de las dificultades de movilidad por el enclave en el que se encuentra, pero sobre todo, por la apertura de nuevas centrales de Correos en prácticamente todos los distritos de la ciudad.

Alberto Ruiz Gallardón llegó a la alcaldía de Madrid en 2003. Desde el principio tuvo muy claro que el emplazamiento histórico del Ayuntamiento, en la plaza de la Villa, se había quedado obsoleto. Quiso mudar el Consistorio a una zona más moderna y accesible, y al tiempo, reubicar en una misma sede todos los servicios municipales que fuese posible. Y puso la vista en el palacio de Cibeles, prácticamente ya en desuso para la actividad para la que fue construido. Pero ese palacio deseado era propiedad del Estado, y si el Ayuntamiento lo quería, tendría que comprarlo. El desembolso económico no estaba al alcance de las arcas municipales y había que barajar otras fórmulas que hiciesen viable su compra. Y se llegó a un acuerdo: el Ayuntamiento lo permutaría por varios inmuebles municipales, valorados en 360 millones de euros, otro que adquirió, y varios solares más. La operación se formalizó y el Palacio de Cibeles pasó a ser propiedad del Consistorio, para instalar en el mismo la sede central. Lo que era un edificio postal había que transformarlo en centro administrativo y político. Eso requería de importantes obras de reforma, cuyo coste se estimó inicialmente en 80 millones de euros. Comenzaron los trabajos y enseguida se advirtió que la previsión de gasto se había quedado corta y que llegaría a los 126 millones, aunque la inversión final fue de 138 millones, un 75 por ciento más que la inicialmente prevista. El convenio preveía que Correos siguiera ocupando 2.886 metros cuadrados del edificio para actividad postal.

En 2007, en el segundo mandato de Gallardón, éste se trasladó a su nuevo despacho de Cibeles, un espacio amplio de 80 metros cuadrados, cuando todavía las obras del inmueble no habían concluido, pero el alcalde tenía prisa por ocupar el nuevo Ayuntamiento, que no se inauguraría hasta dos años después, el 23 de enero de 2009, con la presencia de los Reyes, Juan Carlos I y Sofía. De ese día de la inauguración recuerdo una anécdota que viví en directo. Durante el cóctel que se sirvió, el monarca estaba departiendo con los Cronistas de la Villa, cuando se acercó una concejala de Izquierda Unida. El Rey le dijo: «Estaréis contentos con el espacio que ahora tenéis aquí». Y la edil le respondió: «Señor, los grupos políticos seguimos estando en los despachos de Mayor 69».

El viejo Palacio de Telecomunicaciones, sede del Ayuntamiento de Madrid desde 2007, está próximo a cumplir 100 años desde que fue inaugurado. De «Nuestra Señora de las Comunicaciones», a «santuario» de Gallardón y sucesores en la alcaldía. Quinientos millones de euros tuvieron la culpa.

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