Degüella a su pareja y pasa la noche junto al cadáver

Santiago Flores, con antecedentes por violencia de género, le cortó el cuello en su casa de Tetuán a Thi Thanh Tam, su pareja de nacionalidad vietnamita

De puertas para fuera parecían una pareja normal. Educados, alegres, cariñosos entre ellos, pero los vecinos sabían de sobra lo que se cocía de puertas para dentro, porque las discusiones de la pareja eran un escándalo en toda la escalera. Golpes de muebles, portazos, sonidos guturales violentos (ambos eran sordomudos) y la luz parpadeante en el salón que les avisaba cuando un vecino llamaba a la puerta eran una constante en el 1ºC del 31 de Ofelia Nieto, en Tetuán. Los vecinos llamaron a la Policía en más de una ocasión y ayer algunos lamentaban no haber podido hacer más por evitar el fatal desenlace. «La bronca de ayer fue horrible pero, de repente, paró. Apenas duraría diez minutos. Sería sobre la 1:30 de la madrugada cuando le hizo eso porque luego hubo silencio toda la noche. A lo mejor si hubiéramos llamado antes...». Luisa, la vecina que vive justo en el piso de arriba se lamentaba ayer, junto a su marido, de no haber hecho más por la víctima. «Nosotros podemos avisar a la Policía pero si ella no le denunciaba iba a dar lo mismo», le respondía su marido.

Santiago Flores Ruiz, de 45 años, llevaba ya unos once viviendo en aquel piso de Estrecho. Primero estuvo conviviendo con otra pareja, una mujer canaria con la que tuvo un niño que ahora contará con unos 12 años. Aseguran los vecinos que la madre de esta mujer vino a buscarla para llevársela a Canarias porque, al parecer, sabían que Santiago le pegaba. A él le consta una reseña policial por malos tratos en el ámbito familiar en 2009, cuando dicen que la relación se rompió. El presunto homicida viajaba de vez en cuando a Canarias a ver a su hijo y, según las mismas fuentes, fue allí donde conoció a su última pareja, una mujer de origen vietnamita y nombre impronunciable: Thi Thanh Tam Tran.

A ella también le pegaba pero la madrugada del domingo fue más allá. El fragor de la discusión llevó a Santiago a coger un cuchillo. Degolló a Thi Thanh, de 38 años, que murió desangrada en el suelo. Al parecer, él permaneció toda la noche, en silencio, junto al cuerpo de su pareja, porque la Policía le detuvo en el mismo domicilio, ya por la mañana, sin oponer resistencia. El homicida ya preveía, en cierta forma, lo que era capaz de hacer. Advirtió a su hermano (mellizo, según los vecinos) de sus intenciones antes de cometer el crimen. Le había mandado varios mensajes al móvil contándole que estaba desesperado y quería matar a su pareja. El hermano de Santiago, sin embargo, estaba dormido y no escuchó nada. Fue al despertarse ayer por la mañana cuando vio todos esos mensajes y llamó al 091 advirtiendo de lo que sucedía, según Jefatura. El Summa sólo pudo certificar la muerte de la mujer, que presentaba varias heridas incisopunzantes en el cuello. A Thi Than, primera víctima de violencia de género del año en la región, le practicarán hoy la autopsia en el Anatómico Forense.