Política

Policía Nacional

Detenidos un tío y un sobrino por atracar a jóvenes usando perros de raza peligrosa

Se valían de dos canes catalogados como potencialmente peligrosos para realizar las amenazas en el distrito madrileño de Salamanca

Un dueño pasea con su perro
Un dueño pasea con su perrolarazon

Se valían de dos canes catalogados como potencialmente peligrosos para realizar las amenazas en el distrito madrileño de Salamanca.

Eran tío y sobrino y se dedicaban a atracar y extorsionar a jóvenes en el distrito de Salamanca, en mismo barrio en el que vivían, sirviéndose de dos perros considerados potencialmente peligrosos con los que atemorizaban a sus víctimas, que solían ser adolescentes o menores de edad a los que consideraban más fáciles de intimidar y de ceder a sus propósitos.

La investigación por parte de los agentes policiales se inició a raíz de varias denuncias recibidas en la comisaría del distrito, donde operaban. Tras las pesquisas, los agentes averiguaron la localización de ambos y lograron detenerles a finales del mes de enero. Los arrestados fueron puestos a disposición judicial decretándose posteriormente su ingreso en prisión.

Los perros se encuentran a cargo de los servicios municipales, ya que el propietario los tenía en estado de abandono, según pudieron comprobar los agentes en el momento de producirse la detención.

El modus operandi, como ha podido verificar la Jefatura Superior de Policía de Madrid, era siempre el mismo: abordaban a los jóvenes en compañía de los dos canes para que la intimidación causase un mayor efecto. A continuación, les amenazaban de muerte a ellos y a sus familiares si no les entregaban el dinero y los objetos de valor que les exigían con insistencia. A través de sus teléfonos móviles tomaban una imagen de los DNI de los extorsionados para asegurarse de que éstos les proporcionarían las pertenencias solicitadas.

Y no sólo eso, les atemorizaban y amenazaban con la idea de que, si avisaban a la Policía, les matarían. Tras robarles lo que llevasen encima en ese momento y, en caso de que los hogares se encontrasen sin vigilancia paterna, obligaban a sus víctimas a acercarse hasta su casa para entregarles los objetos de valor que se encontrasen allí y, posteriormente, continuaban con su plan para robarles todo lo posible.

Uno de los detenidos cuenta con una prohibición de acercarse a una de las víctimas, a su domicilio y colegio en Madrid. En este caso, los padres de la menor valoran la posibilidad de que reciba ayuda psicológica que, a raíz de la agresión que sufrió por los dos detenidos, no acudía a las clases ni quería salir a la calle ya que sentía pánico por volver a vivir una situación similar.