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Educación crea 350 plazas para alumnos autistas en la Comunidad de Madrid

La Comunidad abrirá nuevas 70 aulas para escolarizar a alumnos con trastorno general de desarrollo (TGD)

  • Las aulas TGD combinan las clases personalizadas y reducidas (con una media de cinco alumnos) con la asistencia del estudiante a clases del nivel que les corresponde por su edad
    Las aulas TGD combinan las clases personalizadas y reducidas (con una media de cinco alumnos) con la asistencia del estudiante a clases del nivel que les corresponde por su edad

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23 de abril de 2019. 04:16h

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Rocío Ruiz.  23/4/2019

Trabajan con pictogramas, con colores, con dibujos...Y lo hacen en una clase específica con cinco alumnos como máximo. Son las que ya se conocen como aulas TGD en las que se presta una atención individualizada a los alumnos con trastorno general de desarrollo. En su mayoría son alumnos que presentan trastornos del espectro autistas y suelen estar atendidos por un profesor de pedagogía terapéutica o de audición y lenguaje, o bien por un integrador social. Eso no quita para que estos estudiantes acudan también a una clase ordinaria con alumnos de su misma edad. Les ocupa entre un tercio o dos tercios de su horario escolar.

El modelo funciona y por eso la Comunidad de Madrid tiene previsto poner en marcha el próximo curso académico 70 nuevas aulas TGD, lo que supone crear 350 nuevas plazas educativas que prestarán atención individualizada en total a más de 2.700 alumnos con trastorno generalizado de desarrollo. Su puesta en marcha supondrá una inversión de cinco millones de euros, ya que en cada aula se invierten 71.000 euros.

Estas clases «se proponen en zonas en las que la Comunidad detecta que hay alumnos diagnosticados y, por tanto, necesidad de plaza. Luego, se pone en marcha en aquellos centros que voluntariamente quieran acogerla. No se obliga porque hay un componente de compromiso por parte de los centros», asegura el consejero de Educación, Rafael Van Grieken, quien considera que iniciativas como esta son «un ejemplo de inclusión».

Su implantación genera importantes beneficios para el sistema educativo, según Juan José Nieto, director general de Educación Infantil de la Comunidad de Madrid. Entre otras cosas porque «un centro TGD acaba orientando su proyecto educativo hacia la atención a la diversidad». Así, por ejemplo, un niño autista «está integrado y apoyado y puede seguir el curso en un entorno normalizado en su barrio».

«La gente, en principio, puede percibirlo como una complicación, pero aporta riqueza a un centro educativo. Ver a compañeros que tienen dificultades y aprender a ayudarlos te prepara para la vida, porque en la sociedad nuestros alumnos se van a encontrar gente diversa con la que tendrán que trabajar en equipo o de manera cooperativa», añade Nieto.

Por otra parte, en el caso de jóvenes que acaban la Secundaria y no logran titular porque no han adquirido las competencias básicas, la Comunidad de Madrid ha puesto en marcha un programa profesional de modalidad especial para chicos que salen de estas aulas TGD en el centro Salvador Dalí de Leganés. Aquí reciben preparación para convertirse en oficinistas, se les enseña a manejar programas, contabilidad... para lograr que tengan una salida profesional.

En los últimos cuatro años, han aumentado en un 132% las aulas TGD, que han pasado de 168 en el curso 2014/15 hasta las 391 actuales en un total de 352 centros distintos en este curso. 222 son colegios públicos, 54 institutos y 76 centros concertados.

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