El día que el PP salvó los muebles a Carmena

La alcaldesa sacó adelante el PEF con el voto de los ediles populares. Montoro le dio ayer el visto bueno

Miembros del gabinete y asesores de Carmena, junto al coordinador de la Alcaldía, Luis Cueto, siguieron atentamente la votación desde la tribuna de prensa del Palacio de Ciblees
Miembros del gabinete y asesores de Carmena, junto al coordinador de la Alcaldía, Luis Cueto, siguieron atentamente la votación desde la tribuna de prensa del Palacio de Ciblees

La alcaldesa sacó adelante el PEF con el voto de los ediles populares. Montoro le dio ayer el visto bueno.

Plegarse a las exigencias del Ministerio de Hacienda se ha llevado por delante a Carlos Sánchez Mato y ha hecho saltar por los aires lo que quedaba de unidad en el seno del Gobierno de Manuela Carmena. La tercera consecuencia de la «rendición» de Ahora Madrid a la regla de gasto marcada por Cristóbal Montoro es la brecha abierta con sus socios en el Pleno del Palacio de Cibeles y a quienes Carmena les debe su investidura como alcaldesa: el PSOE. El grupo que, al menos hasta las próximas elecciones municipales de 2019, dirige Purificación Causapié, votó en contra del controvertido Plan Económico Financiero de Ahora Madrid, en la misma línea que Ciudadanos. Ambas formaciones sumaron 16 votos en contra. Un número que hubiera superado al de Ahora Madrid, ya que debido a la salida de seis de sus concejales del Pleno, apenas sumaron 14 de los 20 escaños con los que cuenta la formación de Carmena.

Quizás así se entiende que minutos antes del Pleno extraordinario convocado ayer para someter a debate y votación el PEF, Marta Higueras – número dos de Carmena y delegada de Equidad, Derechos Sociales y Empleo– conversara con todas las formaciones y no quitara ojo de la puerta del hemiciclo de Cibeles calculando la suma necesaria para sacar adelante el ajuste presupuestario con el que el Gobierno municipal «queda en paz» con el Ministerio de Hacienda, después de tres intentos fallidos.

Pasadas las diez y media, poco antes de que la alcaldesa sometiera a votación el texto defendido por el nuevo edil de Economía, Jorge García Castaño, se cumplían las previsiones: los tres concejales de IU abandonaban sus escaños con el aplauso de varios simpatizantes de la formación invitados al Pleno de la «sublevación». Junto a ellos, otros tres ediles, petenecientes a Ganemos Madrid, la corriente más radical del Ejecutivo de Carmena. Entonces, el PP salió en auxilio de la alcaldesa. 20 de los 21 ediles (faltó un concejal) dieron su apoyo al PEF. El «cable» echado desde el grupo que dirige José Luis Martínez -Almeida tenía su reflejo poco después, cuando el Ministerio de Economía y Hacieda le daba el visto bueno confirmando cómo este último Plan Economico Financiero se ha realizado de conformidad con las tesis del Ministerio de Montoro.

De esta manera, a la crisis interna, Carmena sumó una nueva con el PSOE, al que necesita para los presupuestos para 2018. La portavoz de los socialista calificó el PEF de «muy negativo para Madrid», al señalar que el nuevo plan lleva «la política del PP vista durante años, y que ahora se impone desde el Gobierno del Estado». Y por último se quejó de que Carmena hubiera pactado el PEF con Montoro y no con su grupo: «En ningún caso ha intervenido el PSOE». A la alcaldesa le llegaba un último cable desde Podemos. En una entrevista en Cadena Ser, recogida por Ep, Pablo Iglesias calificó el cese de Sánchez Mato de «razonable» e incluso aseguró que «el Ayuntamiento de Madrid está siendo un ejemplo de gestión y va a seguir siéndolo».