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Ermita y lugar de Santiago de Gargantilla, primer Sitio Histórico de la Comunidad

En esa iglesia y su entorno tuvieron lugar hechos destacados de la Historia de España

  • La ermita conserva la espadaña o campanario con dos arcos desiguales construidos en ladrillo
    La ermita conserva la espadaña o campanario con dos arcos desiguales construidos en ladrillo

Tiempo de lectura 2 min.

30 de junio de 2019. 00:42h

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Jaime Semprún 30/6/2019

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El inicio de una antigua guerra civil en tierras de Castilla, una truculenta historia de familia y muchas intrigas y traiciones quedaron sembradas más de 500 años atrás en un lugar recientemente reconocido como Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Sitio Histórico, por primera vez en la Comunidad de Madrid.

Hoy, ese trozo de historia lo ocupan los restos de la Ermita de Santiago y los terrenos que lo rodean en Gargantilla del Lozoya, donde a finales de la Edad Media se escenificó la reprobación de Isabel –quien a la postre se convertiría en Isabel la Católica– como heredera del reino de Castilla y la restitución de los derechos sucesorios de Juana. De este acontecimiento, a la muerte de Enrique IV en 1474, dieron lugar a una guerra civil en Castilla, tras la que surgió la unión de los reinos de Castilla y Aragón.

El conocido como lugar de Santiago lo conforman una serie de prados comunicados por varios caminos que mantienen su trazado medieval en los que se encuentran los restos de la Ermita de Santiago.

Por lo que a la ermita se refiere, es una construcción sencilla propia de las iglesias y ermitas bajomedievales rurales de la sierra norte madrileña, ejecutada con técnicas de albañilería mudéjar, reduciendo el trabajo de cantería al mínimo imprescindible. La fecha de construcción no es conocida, por cuanto no hay fuentes documentales antes de 1470, pero se ha establecido una cronología que oscila entre los siglos XIV y XV.

El edificio en sí presenta una sencilla estructura rectangular compuesta por una sola nave con cabecera cuadrangular. Adosada al lado sur ésta, hay una nave que en origen sería una galería porticada transformada en fechas posteriores en sacristía o como espacio de enterramiento en el siglo XIX. El techo, del que no se conservan restos, se ha determinado que, a tenor del grosor de los muros y otros elementos, era de vigas de madera a dos aguas.

De la construcción de estilo mudéjar se conservan las jambas de ladrillo que soportan un arco de piedra labrada, que sustituye al primitivo arco de ejecución del mismo material que las jambas. El elemento más elaborado y característico que se conserva de la ermita es la portada, que pese a haber resultado demolido en parte en tiempos recientes, aún se conserva en el muro sur. Está formada por un arco ligeramente apuntado de ladrillo, apoyado en jambas escalonadas del mismo material. La decoración está realizada con ladrillos colocados en «esquinilla».

El campanario o espadaña aún se alza perpendicular al muro sur, con sus dos cuerpos con huecos desiguales construidos en ladrillo visto la parte superior y en manpostería la inferior.

Dónde: Gargantilla del Lozoya y Pinilla de Buitrago.

Cronología: ermita construida entre los S.XIV y XV.

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