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El diputado okupa de Podemos

La Policía desalojó por orden judicial a los okupas del edificio de la calle Divino Pastor que invadieron tras el lanzamiento de Pez 21

El diputado de Podemos Pablo Padilla acudió al desalojo del Patio Maravillas para mediar con la Policía y ayudar a los okupas

Representantes del partido de Pablo Iglesias rechazaron la orden de lanzamiento dictada por un juez y respaldaron la acción ilegal

  • El diputado regional de Podemos Pablo Padilla, colaboró con los okupas durante el desalojo del Patio Maravillas
    El diputado regional de Podemos Pablo Padilla, colaboró con los okupas durante el desalojo del Patio Maravillas
Madrid.

Tiempo de lectura 4 min.

05 de agosto de 2015. 03:12h

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Madrid. 4/8/2015

La pasada madrugada el Patio Maravillas se quedó sin sede por tercera vez en sus ocho años de vida. Por orden del Juzgado número 12 de Madrid, la Policía Nacional desalojó el edificio, okupado desde hacía dos meses y situado en la calle Divino Pastor número 9. El lanzamiento, que comenzó a las 5:30 de la mañana, transcurrió sin incidentes ni detenidos y la calle permaneció cortada al tráfico durante varias horas para evitar contratiempos. En el interior del edificio pernoctaban tres personas a las que, tras ser identificadas, se les permitió recuperar sus pertenencias.

El Patio Maravillas lleva okupando distintos inmuebles del barrio de Malasaña desde 2007, cuando se apropiaron de una casa vacía en la calle Acuerdo número 8 que se convirtió en la primera sede del colectivo. En 2010, tres años después y con una orden de desahucio desde 2009, fueron desalojados, pero horas después entraron por la fuerza en una casa de la calle Pez 21, a pocas manzanas de su primera sede y se instalaron allí. Este inmueble ha sido, hasta el momento, la sede más longeva del Patio Maravillas, puesto que los propietarios no actuaron contra los okupas durante varios años.

Sin embargo, en febrero de 2014, la inmobiliaria Nivel 29 compró el edificio de la calle Pez y el pasado mes de septiembre, tras no llegar a un acuerdo con el colectivo, denunciaron a los okupas. Pendientes de que se dictara la orden de desahucio, un mes después de que se produjese la denuncia, los del Patio Maravillas optaron por escenificar una protesta en la Junta de Distrito Centro, exigiendo al entonces concejal popular David Erguido que se les cediese un edificio municipal donde poder establecerse, con un tamaño similar al edificio donde habían estado ilegalmente tantos años.

No quieren asociarse

En contra de sus pretensiones, Erguido les sugirió que formasen una asociación y alquilasen un local –que podría ser incluso de bajo coste de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo– y pidieran las subvenciones y cesiones que tanto el Ayuntamiento como otras administraciones públicas conceden a distintos colectivos sociales. También se les propuso presentar una memoria de actividades sobre su labor social, para poder valorar la necesidad que cubría el Patio Maravillas. Pero el colectivo no quiso plegarse a estas condiciones, pese a que habían sido las propuestas por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para ceder la sede al Centro Social Tabacalera, que sí optó por asociarse para firmar un convenio con el Ministerio de Cultura.

En enero de 2015, tras una concentración contra el desalojo, los antisistema okuparon el Museo Mingote en la plaza del Dos de Mayo durante un par de horas, reclamando ese espacio para el Patio Maravillas, y fueron expulsados inmediatamente. Después de aquello, los portavoces del colectivo decidieron amenazar directamente al consistorio con que tomarían un edificio público de la capital antes de las elecciones si la entonces alcaldesa madrileña, Ana Botella, no les cedía gratuitamente un espacio público de «al menos» 3.000 metros cuadrados.

El 27 de mayo, tras una negativa a esta exigencia y como protesta por el inminente desalojo de la calle Pez, la futura sede del Museo Ambasz, situado en la esquina de la calle Prado con la calle Gobernador, fue invadido por los okupas durante tan sólo unas horas, antes de ser deshauciados por la policía. Dos semanas después, se produjo el lanzamiento de la calle Pez y ese mismo día okuparon el número 9 de la calle Divino Pastor. Un inmueble que el Ayuntamiento vendió a la familia del opositor venezolano Lorenzo Capriles.

Horas después de la salida de los okupa» de su última sede, nadie en el barrio hablaba de ello y muy pocos tenían conciencia de lo que había ocurrido.Tan sólo unos vecinos comentaban que por lo general estas personas no molestaban, «entre semana tenían actividades culturales y talleres, pero los fines de semana hacían fiestas y ponían los carteles en las puertas del edificio, por lo que acudía mucha gente y hacían bastante ruido».

El silencio de los concejales

A nadie le ha pasado desapercibida la ausencia de críticas al desalojo del Patio Maravillas por parte de los concejales de Ahora Madrid, algunos de los cuales respaldaron el pasado enero las amenazas del colectivo. Sin embargo y pese a que han arreciado las críticas contra Ahora Madrid en las redes sociales, la alcaldesa Manuela Carmena lo dejó claro en una entrevista al día siguiente de ser investida: la ocupación de viviendas que pertenecen a personas privadas es ilegal, por lo que el desalojo del Patio Maravillas es correcto.

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