La Policía libera a un secuestrado en Getafe cuando expiraba el plazo para matarlo

La Policía Nacional liberó ayer en Getafe a un hombre que llevaba cuatro días secuestrado cuando expiraba el plazo dado por los captores para abonar 200.000 euros a cambio de su libertad, bajo amenaza de asesinarle.

La Policía Nacional liberó ayer en Getafe a un hombre que llevaba cuatro días secuestrado cuando expiraba el plazo dado por los captores para abonar 200.000 euros a cambio de su libertad, bajo amenaza de asesinarle.

Según ha informado hoy la Jefatura Superior de Policía, en la operación de rescate, en la que participaron los GEO, se intervinieron tres armas de fuego -un revólver, una pistola y un subfusil con silenciador-, un chaleco antibalas, dos pistolas eléctricas, unos grilletes, estupefacientes y útiles para el tráfico de drogas.

La investigación ha determinado que el secuestro se ordenó desde Cali (Colombia) a una "oficina de cobro"integrada por sicarios dedicados a los ajustes de cuentas y al cobro de deudas del narcotráfico.

El motivo era una supuesta deuda de 200.000 euros que la víctima habría contraído con un cártel de la capital colombiana, y los secuestradores exigían a la familia ese dinero antes de que transcurrieran cuatro días.

Si no se abonaba esa cantidad, matarían al rehén, ha precisado la Jefatura.

Una persona cercana a la víctima avisó a la policía el día del secuestro y los agentes comenzaron a buscar el lugar en el que podría estar el rehén.

Finalmente lo localizaron e irrumpieron en el mismo ayer por la mañana, justo cuando iba a expirar el plazo para saldar la deuda.

La víctima estaba en un piso de alquiler ubicado en la calle Cipriano Díaz el Herrero de Getafe y era custodiado por varias personas.

El grupo de sicarios contaba con otro piso en Getafe y el cabecilla daba instrucciones desde un tercer inmueble ubicado en el barrio madrileño de Las Tablas.

Los GEO entraron en las tres viviendas simultáneamente, liberaron a la víctima, que se encontraba en perfecto estado de salud, y detuvieron a los cinco presuntos implicados.

Uno de los captores saltó por una ventana y se lesionó un tobillo, por lo que fue atendido por el Summa y trasladado al Hospital de Getafe.

Los cinco arrestados continúan hoy en dependencias policiales, acusados de los delitos de secuestro, tenencia ilícita de armas y tráfico de estupefacientes. Únicamente uno de ellos cuenta con antecedentes policiales.