La salida más real de la Cañada

El 24 de junio se creala Mesa Social, con participación de los vecinos, para acordar una solución social educativa y sanitaria. Por primera vez se destina una partida de casi 1 millón de euros

Ignacio González ha participado en la paella popular organizada por la Asociación de Vecinos de la Cañada Real Galiana para celebrar la firma del Acuerdo Marco
Ignacio González ha participado en la paella popular organizada por la Asociación de Vecinos de la Cañada Real Galiana para celebrar la firma del Acuerdo Marco

Tras casi medio siglo de espera, los vecinos de la Cañada Real Galiana tienen mucho que celebrar. El pasado 30 de abril, la Comunidad de Madrid firmó por fin con el Ayuntamiento de la capital y el de Coslada –el de Rivas, de momento, no se ha sumado– el Acuerdo Marco para la regeneración de esta zona y, ayer mismo, Ignacio González anunció nuevas medidas de actuación en el plano educativo, social y sanitario.

El presidente autonómico realizó estos anuncios sobre el terreno, en el Sector IV de la Cañada, acompañado de decenas de vecinos. «Fiesta con paella por la Cañada Real» rezaba un cartel con el que sus habitantes querían hacer ver que el de ayer no iba a ser un sábado normal. Y no lo fue ya que González concretó algunas de las reclamaciones que los «cañadienses» vienen exigiendo desde hace años. El presidente adelantó que la Mesa Social se constituirá el día 24 de este mes. La importancia de que este foro eche a andar radica en que no sólo estarán representados en él las administraciones –Comunidad de Madrid y ayuntamientos– sino que también tendrán voz todos los colectivos vecinales, asociaciones y ONGs con presencia en la Cañada. De hecho, la participación de las entidades sociales ha sido una constante en las decenas de reuniones de trabajo que han tenido lugar desde que se firmara la Ley de la Cañada Real en 2011. No en vano, la Fundación Secretariado Gitano y la ONG Asociación Comisión Católica Española de Migraciones constituyen un buen ejemplo de este tipo de organizaciones que ya están trabajando sobre el terreno. Esta Mesa deberá dar forma a un Plan de Actuación Social enfocado a tres áreas: la educativa y laboral; la social y comunitaria, y la sanitaria. Además de la redacción de esta «hoja de ruta social», la Mesa velará por su seguimiento. Será un órgano permanente en el que también colaborará el Instituto de Realojo e Integración Social.

En un clima eminentemente festivo, el presidente no dudó en participar en la preparación de la paella que los vecinos idearon como fin de fiesta. Y concretó además otros tres anuncios de calado. En primer lugar, confirmó la decisión de destinar a la Cañada gran parte de los 600.000 euros que le corresponden a Madrid procedentes de los fondos del Estado para la inserción social. Se trata de la primera vez en la que una partida presupuestaria de esta magnitud se destina de forma prácticamente íntegra a la ayuda de las familias con niños de esta zona de la región. Otros de los avances significativos esbozados ayer por González concierne a la firma de un convenio de colaboración que suscribirán próximamente la Comunidad y la Fundación la Caixa. El montante de este acuerdo, cuyo fin será la prevención de la exclusión social y el fomento de la cohesión y de la integración de la Cañada dentro de sus municipios, asciende a los 495.000 euros y desarrollará tres iniciativas: un proyecto de intervención cultural, el programa de CaixaProinfancia para facilitar a los núcleos de niños en riesgo de pobreza un desarrollo integral, y otro programa que conecte a los colectivos más frágiles, como las personas con discapacidad, con el mundo laboral.

Por último, el jefe del Ejecutivo autonómico avanzó que la Cañada Real se convertirá en una zona prioritaria de actuación en el marco de la convocatoria de subvenciones para los proyectos que desarrollen las ONGs y organizaciones sin ánimo de lucro. Esto significa que las entidades que se presenten a las convocatorias de la Comunidad de subvenciones para la puesta en marcha de proyectos de integración –para los que, durante este año, se destinarán 1.315.000 euros– tendrán prioridad si su escenario de actuación es la Cañada Real. Será la primera convocatoria en la que los seis sectores que forman esta zona de Madrid disfruta de este estatus. Por ejemplo, en 2013, cuando los 14,4 kilómetros de la Cañada no constituían una zona prioritaria a estos efectos, un proyecto de atención a inmigrantes que viven allí percibió una subvención de 30.000 euros que repercutió en actuaciones que beneficiaron a 150 personas.

La Comunidad confirmó también que en este año destinará más de 4 millones de euros al desarrollo de proyectos de integración social para personas en situación de vulnerabilidad, de los que podrían beneficiarse, si así lo consideran, los vecinos de la Cañada. Cofinanciadas por el Fondo Social Europeo, estas ayudas, según fuentes regionales, permitirán desarrollar 120 proyectos y alrededor de 900 inserciones laborales.

Todos estos anuncios tuvieron como colofón la mencionada «paellada» y un pequeño recorrido del presidente –que estuvo acompañado por los consejeros Salvador Victoria y Jesús Fermosel así como por el alcalde de Coslada, Raúl López– por algunas de las viviendas de este Sector IV.

También estuvo presente en la «fiesta» la Asociación de Vecinos del Sector IV, en la que se integran algunos de los «cañadienses» del municipio de Rivas, cuyo alcalde –de Izquierda Unida– no ha suscrito hasta el momento el Acuerdo Marco. La presidenta de esta asociación, Lidia Resani, no ocultó su satisfacción por los avances pero reprochó al primer edil ripense, Pedro del Cura, su actitud de bloquear el acuerdo. «Es la única solución para todos», subrayó.

Un plan tras 50 años de espera

2011: una ley para la Cañada

En 15 de marzo de 2011 la Comunidad legisla para poder regularizar la situación, al margen de la ley, del terreno y de sus habitantes, que algunos residen allí desde hace 50 años.

Primer censo: 7.725 «cañadienses»

La Comunidad pide a los tres ayuntamientos sobre los que discurren los 14,5 kilómetros de la Cañada que realicen un censo. Se determina que allí residen 7.725 personas en 2.860 viviendas o naves.

Enero de 2013: un modelo urbanístico

En enero del año pasado, la Comunidad presenta el futuro modelo urbanístico. Se propone un diseño urbanístico similar al barrio de Rosa Luxemburgo,con zonas verdes y viviendas de dos alturas.

Febrero 2013: acuerdo de seguridad

El 7 de febrero de 2013, Comunidad, Delegación y los tres ayuntamientos firman un protocolo de seguridad para la Cañada con el objetivo de erradicar la delincuencia y erradicar el tráfico de drogas.

Abril de 2014: el «marco social»

El 30 de abril de este año se acuerda el marco social bajo el cual se va a regularizar la situación de la Cañada: Todos los vecinos podrán comprar sus casas si cumplen con las condiciones de habitabilidad.

«Señor presidente, no se vaya a quemar con la paella»

«Señor presidente, no se vaya a quemar», le recomendaban a Ignacio González las «jefas» de la paella que ayer degustaron alrededor de 200 personas en el Sector IV de la Cañada. Lola, Jessica, Antonia y María integraban el particular equipo de cocina al que se unió el presidente, que no dudó en recomendar cuál era la proporción de arroz y de agua más conveniente. Ya fuera porque la receta realmente funcionó –el arroz era de marisco, magro y verduras– o por el tono festivo que rodeó el encuentro, el jefe del Ejecutivo calificó el resultado de «excelente». Completaron el menú una cerveza sin alcohol, tortilla española y ensalada. Todos quisieron saludarle y más de uno le confesó que «en la tele parece más serio». Visitó algunas de las casas del Sector IV y conoció de primera mano las anécdotas de algunos de los vecinos, como la del que le aseguró haber renunciado este junio a estar, junto a su carro de caballos, en su cita anual con la Virgen del Rocío con tal de no perderse la «paellada». Aunque no se animó a bailar, González presenció en primera fila el carrusel de actuaciones improvisadas con las que, fundamentalmente las más pequeñas, hicieron más corta la espera del arroz. Y en la mente de todos, la esperanza de que por fin la Cañada se integre de verdad en la región. Uno de sus vecinos ilustres, «El Canta», resumió este deseo: «Mis nietos ya han nacido aquí pero me gustaría que, algún día, mis biznietos también puedan vivir aquí, cuando nadie nos pueda decir que esto no es nuestro, en mejores condiciones que nosotros».