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Mismo gasto que en el World Pride para menos asistentes

El presupuesto para seguridad y movilidad es de unos cinco millones de euros, una cantidad casi idéntica a la de 2017 cuando Madrid recibió a dos millones de personas como capital mundial del Orgullo.

  • Este año, además de la plaza de Cibeles, la fuente de Neptuno también se iluminará con los colores de la bandera arcoíris durante las fiestas del Orgullo Gay
    Este año, además de la plaza de Cibeles, la fuente de Neptuno también se iluminará con los colores de la bandera arcoíris durante las fiestas del Orgullo Gay

Tiempo de lectura 5 min.

25 de junio de 2018. 23:50h

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Nuria Platón Madrid. 25/6/2018

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena ha decidido volver a tirar la casa por la ventana de cara a la celebración del Orgullo Gay 2018. Con la resaca del World Pride que el pasado año convirtió a Madrid en la capital mundial de la reivindicación LGTB, el equipo de Gobierno municipal ha decidido no escatimar esfuerzos pese a que la afluencia de visitantes sea menor que en 2017. Así, el coordinador de la Alcaldía, Luis Cueto, presentó ayer junto al delegado de Seguridad, Salud y Emergencias, Javier Barbero; y la delegada de Medio Ambiente y Movilidad, Inés Sabanés, el dispositivo de seguridad y movilidad de las fiestas del Orgullo Gay 2018, que serán casi idénticos en inversión y medios que los del World Pride.

De este modo, si el despliegue de medios, incluyendo Policía Municipal, agentes de Movilidad, efectivos de seguridad y sanitarios, rondó el pasado año los cinco millones de euros de coste, «este año no creemos que vaya a bajar mucho el presupuesto, pese a que tengamos menor número de visitantes», afirmó Cueto. Junto a estos servicios, el Ayuntamiento de Madrid también asume el gasto del montaje de los escenarios y aporta una subvención de 500.000 euros para la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex (ILGA), principal organizadora del evento, además de otros 40.000 euros para la Federación LGTB y 25.000 euros para el colectivo madrileño de LGTBI Cogam.

Con estos mimbres, el millón de visitantes que espera recibir la capital gracias al «efecto llamada» tendrá las mismas condiciones de seguridad y movilidad que se garantizaron en 2017 con apenas variaciones. Esta vez no habrá escenario en la Puerta de Alcalá, pero se mantienen los de la Puerta del Sol, la Plaza de España y la Plaza de Pedro Zerolo, así como el que se instalará en la Plaza de Colón el 7 de julio al final del desfile. Asimismo, como novedad este año la plaza de Neptuno se iluminará con los colores de la bandera arcoíris.

Desde el punto de vista de la seguridad, Barbero garantizó que se cubrirán todos los turnos pese a las protestas de algunos sindicatos de la Policía Municipal con quien el consistorio está negociando actualmente el nuevo convenio. «El pasado año se cubrió prácticamente todo el dispositivo con los turnos y tan sólo hubo un 2% de horas extras», recordó el delegado, que detalló que se va a repetir el éxito del «carril de vallado» para despejar el tránsito de las carrozas el día del desfile.

Restricciones de tráfico

Este año, el dispositivo será similar y se mantendrá la prohibición de circulación a vehículos pesados en torno a los principales lugares de la celebración durante un horario determinado. En concreto, los vehículos de más de 3.500 kilogramos de masa máxima autorizada tendrán restricciones de circulación los días 4, 5, 6, 7 y 8, 9 de julio desde las seis de la tarde y hasta distintos horarios según el día entre Ferraz, Princesa, Gran Vía, Plaza de España y los barrios de Recoletos, Castellana, Jerónimos, Pacífico, Adelfas, Almagro, Trafalgar, Arapiles y todo el distrito Centro.

Mismo gasto que en el World Pride para menos asistentes

También se prohibirá estacionar en la zona del Servicio de Estacionamiento Regulado en torno a los principales escenarios de las fiestas, así como en el aparcamiento de residentes de la plaza de Pedro Zerolo, cuyos titulares podrán aparcar esos días en otros parking municipales. Los cortes de tráfico se prolongarán desde el día 3 al 8 de julio en la zona de Chueca y habrá cortes puntuales en la Puerta del Sol y la calle Mayor, la calle Princesa, Gran Vía, así como el recorrido del desfile el día 7 de julio que repite recorrido entre Atocha y Colón.

Para facilitar el desplazamiento de los asistentes a las fiestas y al desfile, el Consorcio Regional de Transportes ha diseñado un plan de movilidad con refuerzos en EMT, Metro y Cercanías. La Empresa Municipal de Transportes (EMT) reforzará en la red diurna 27 líneas hasta en un 50% en el caso de los autobuses que se dirigen al aeropuerto. En la red nocturna el refuerzo será para las 26 líneas de búhos, con 15 autobuses más y la línea Exprés al aeropuerto. El día 7 de julio, metro reforzará las líneas 1, 2, 3, 4, 5, 6, 9 y Rama, y ampliará el servicio una hora más, hasta las 2:30 horas –el pasado año el suburbano abrió toda la noche–. Asimismo, Cercanías programará trenes de doble composición durante todo el 7 de julio y contará con refuerzos de personal. El consistorio madrileño ha establecido a su vez una excepción en el horario de descanso del servicio de taxi para aumentar el número de vehículos disponibles y se habilitarán dos paradas extraordinarias entre los días 4 y 8 de julio en Plaza de España-Templo de Debod y Almagro, 1.

En cuanto al servicio de limpieza, la delegada del área explicó que también se ha organizado un dispositivo especial de limpieza con refuerzos en todos los turnos de trabajadores y maquinaria entre el 28 de junio y el 9 de julio. El día principal habrá 126 operarios, 12 baldeadoras para la limpieza con agua a presión, 23 barredoras, 3 camiones de recogida y compactación de residuos y 11 camiones ligeros de caja abierta. Asimismo y aumentando en casi dos decenas los instalados el pasado año, el consistorio colocará 1.035 sanitarios químicos portátiles, que se limpiarán dos veces al día, en todas las plazas donde se celebren conciertos, en el recorrido de la manifestación y zonas aledañas y en el barrio de Justicia.

Igualmente se reforzará el número de contenedores en las calles con 807 recipientes: 505 para restos, 223 para envases, 12 para papel y cartón y 22 para vidrio, que se situarán cerca de las barras que se instalen en la vía pública. Además, se entregarán 45 cubos de vidrio a los establecimientos de hostelería para que trasladen los residuos a los contenedores y habrá seis «islas ecológicas» con contenedores para todos tipo de basura.

Okupa fugaz transfeminista

En las vísperas de la celebración del Orgullo 2018, se produjo ayer la okupación fugaz del número 5 de la calle Barbieri. El antiguo Hotel Mónaco fue invadido por un colectivo transfeminista denominado La Pluma, para denunciar «el capitalismo rosa», esto es, «la mercantilización del Orgullo en el barrio de Chueca». Al igual que sucede con la plataforma Orgullo Crítico, La Pluma pretende contraprogramar al Orgullo oficial con un discurso «anticapitalista, antirracista y transfeminista». Sin embargo, su reivindicación desde los balcones de la calle Barbieri apenas duró unas horas ya que fueron desalojados rápidamente por, según denunciaron en su cuenta de Twitter, miembros de «Desokupa», una empresa especializada en «intermediación de pisos ocupados ilegalmente», tal y como reza en su página web.

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