Política

Se estrecha el cerco: la Policía sigue la pista de un coche gris

Madrid- «Máxima prioridad». Es la instrucción con la que trabaja la Policía para dar con el secuestrador de la menor de Ciudad Lineal. «La Policía va a destinar todos los recursos para coger al secuestrador. Es importante que no cunda la alarma social, es un hecho puntual, porque este tipo de sucesos es absolutamente excepcional», apuntó la delegada del Gobierno. El cerco se estrecha en torno al sospechoso que, según los testigos, tendría casi 40 años y el día de los hechos llevaba pantalón corto, camiseta marrón, peinaba cresta y lucía una barba de pocos días. No era, según el relato de los vecinos, un desconocido del barrio ya que «le habían echando de colegios porque iba a mirar a niñas». Otros apuntaron a que el jueves portaba una cámara de fotos. La apariencia física, sin embargo, no es el único dato con el que trabaja la Policía. Algunos de los testigos que vieron el momento en el que el raptor se marchaba con la niña describieron que se introdujeron ambos en un coche gris. Horas después del secuestro la pista a la que apuntaban los vecinos de San Juan Bautista volvía a cobrar fuerza. El ocupante de un coche gris preguntó al empleado de una gasolinera si una niña que había desaparecido por la zona de Arturo Soria había aparecido ya. A todo ello se une, además, el visionado exhaustivo que se está realizando de las grabaciones de las cámaras de seguridad situadas tanto en Ciudad Lineal, en los alrededores del Palacio del Hielo así como en la estación de Metro de Canillejas, donde de madrugada apareció aturdida. Hasta que fue localizada en ese punto, además de los agentes de Policía habían sido los propios vecinos los que comenzaron las labores de búsqueda. Las patrullas por el barrio –a las que se sumó una intensa labor por parte de amigos y familiares a través de las redes sociales Twitter y Facebook para solicitar la colaboración o cualquier pista sobre el paradero de la niña– recorrieron todas las calles aledañas al parque, registraron los contenedores y golpearon los maleteros de los coches aparcados por si la niña se encontraba en su interior.

Los escenarios

Entre la cafetería en la que estaba sentada la madre de la menor cuando se produjo el suceso y la tienda de chucherías frente a la cual fue secuestrada la niña apenas hay unos 150 metros y dos minutos a pie. Además, es una zona muy concurrida.