Tras el esqueleto del Vicente Calderón

Las Ampas de los colegios afectados por la demolición quieren saber si el nuevo Ayuntamiento soterrará la M-30. Han pedido una reunión con la presidenta de Arganzuela.

Las obras de demolición del que fuera el estadio del Atlético de Madrid durante más de medio siglo avanzan a toda velocidad / Foto: Rubén Mondelo
Las obras de demolición del que fuera el estadio del Atlético de Madrid durante más de medio siglo avanzan a toda velocidad / Foto: Rubén Mondelo

Las Ampas de los colegios afectados por la demolición quieren saber si el nuevo Ayuntamiento soterrará la M-30. Han pedido una reunión con la presidenta de Arganzuela.

Tras muchas reuniones, inquietudes y desconfianzas, los vecinos afectados por la demolición del estadio Vicente Calderón están razonablemente contentos por la evolución de los trabajos. Sobre todo las Ampas del IES Gran Capitán y de los CEIP Tomás Bretón y Joaquín Costa, que temían por la salud de sus hijos debido al impacto ambiental y acústico de las obras. El pasado febrero se reunieron con el Atlético de Madrid, el Ayuntamiento de la capital y con Mahou, propietaria de los terrenos, donde alcanzaron algunos acuerdos: la incorporación de medidores para la contaminación y el ruido, así como la creación de una comisión de seguimiento.

«Insistimos mucho en que, mientras durara el desvío de la M-30, tenía que haber una serie de barreras protectoras para las viviendas y los colegios», afirma a este diario Susana de la Higuera, del AMPA del IES Gran Capitán. Así, la solución adoptada, y «la más razonable y económica», ha sido la de mantener parte de la fachada del estadio, concretamente la que da al Paseo de los Melancólicos, que está haciendo las veces de freno para el polvo. De hecho, su eficacia se verá sobre todo ahora, durante los meses de julio y agosto, que es cuando comiencen los movimientos de tierras, coincidiendo con la época en la que los niños tienen vacaciones.

Con todo, destacan que, hasta la fecha, el movimiento de camiones en la zona, que suponía una de sus principales preocupaciones, ha sido escaso por el momento. «Muchos de los escombros se están reutilizando para las calzadas», señala De la Higuera.

Ahora bien, los vecinos también quieren garantías de que se va a seguir trabajando en esa dirección. Sobre todo ahora, tras el relevo en el Ayuntamiento de Madrid. Así, solicitaron la semana pasada una reunión con la nueva concejala presidenta del distrito de Arganzuela, Cayetana Hernández de la Riva, y para la que aún no han obtenido respuesta. Son varios los puntos que quieren poner sobre la mesa. El principal, la continuidad de las mesas de seguimiento, en las que participa Madrid Salud, y donde esperan recibir «informaciones sobre los medidores de aire», datos con los que las ampas aún no cuentan. En principio, señala De la Higuera, los medidores se encuentran en los tres colegios citados. Además, tenían el compromiso de que se iban a colocar dos más en el entorno. También se muestran preocupados porque en los actuales terrenos de la Mahou se está dando «mucho movimiento de tierras», lo que está provocando «una gran cantidad de polvo». De hecho, esperan que se rieguen los terrenos para evitarlo.

Pero también quieren que les aclaren lo que va a ocurrir en la M-30. Una de las propuestas del actual consistorio es soterrar parte de la circunvalación a su paso por los terrenos del Calderón. Y es que el Ayuntamiento saliente sólo tenía pensado su cubrición. «Si siguen adelante con esa idea, nos encontramos con más obras, más gastos y mucho más tiempo». No en vano, el temor de estas asociaciones es que, si las actuales obras, al ritmo marcado por el anterior Gobierno, ya podrían abarcar hasta noviembre de 2021, el soterramiento que pretenden PP y Cs podría llevarles a convivir durante un tiempo indefinido entre escombros y camiones. El objetivo, en general, es que «queremos trabajar con continuidad y transparencia. Queremos pensar que las líneas de trabajo van a seguir y que podemos seguir dialogando», concluyen.

¿Modelo para el Bernabéu?

Durante las reuniones de trabajo con los vecinos, el anterior Ayuntamiento señaló que los actuales trabajos de demolición del Calderón podrían ser un ejemplo para otras obras importantes que deben llevarse a cabo en plena ciudad. Es el caso de la reforma del Santiago Bernabéu, que comenzó el pasado día 24. Entre otras mejoras, el estadio madridista ganará doce metros de altura y revestirá su fachada de acero inoxidable.