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Las cinco horas de infierno de Olga

Los GEO utilizaron una pistola táser para inmovilizar con éxito y posteriormente detener al agresor

  • El hombre permanecía atrincherado en una vivienda de la calle Lisboa 14 del barrio de La Fortuna en Leganés
    El hombre permanecía atrincherado en una vivienda de la calle Lisboa 14 del barrio de La Fortuna en Leganés

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14 de octubre de 2019. 21:51h

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J. López.  14/10/2019

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«¡Te voy a matar, te voy a matar!». Con estos horribles gritos se despertaron ayer los vecinos del número 14 de la calle Lisboa en el barrio de La Fortuna de Leganés. Al otro lado de la puerta del ático podían escuchar como una mujer, aterrorizada, respondía a su agresor: «Deja a mis hijos en paz». Pasaban quince minutos de las siete de la mañana cuando un hombre, de 30 años y origen magregí, llegaba a la casa de su ex pareja, sacaba un cuchillo y, amenazándola, conseguía acceder al domicilio. En el interior se encontraba Olga, una mujer española de unos 45 años, sus dos hijos, de 12 y 15 años, y un amigo de la familia. Este último lograba salir a la calle, mientras que la mujer quedaba retenida por el agresor.

Hasta el lugar se desplazaron de inmediato agentes de la comisaría de Leganés. Pero ante la gravedad de los hechos, ya que el hombre tenía secuestrada a la mujer en la casa y amenazaba con acabar con su vida, se dio aviso al Grupo Especial de Operaciones (GEO) y negociadores de la Policía Nacional. Una vez allí estos agentes lograban alrededor de las nueve de la mañana que el hombre liberara a los hijos de la mujer. Ambos jóvenes se encontraban ilesos aunque tuvieron que ser atendidos por psicólogos del Summa-112. El mayor de ellos, un chico de 15 años, salió a la calle con manchas de sangre en su camiseta, pero como se pudo comprobar más tarde no era suya, sino de su agresor.

Tras varias horas de negociación, los policías lograban que el secuestrador depusiera su actitud. Según informa Ep, los GEO se fueron apostando por diversos puntos del edificio y también por el tejado, ya que el hombre tenía retenida a su ex cerca de una terraza del ático del edificio. En un momento dado, cuando el peligro era menor, varios agentes lograban reducir al secuestrador y le quitaban el arma, liberando a la víctima. Según destacó el Sindicato Unificado de Policía se da la circunstancia de que para reducir al sujeto, los agentes utilizaron una pistola «táser». Precisamente hace unos días el Ministerio del Interior anunciaba que se iniciaban los trámites para dotar a la Policía Nacional con mil armas eléctricas, algo que llevaban tiempo demandando los propios agentes.

A las 12:30, por fin Olga era liberada y atendida en un primer momento en el interior del domicilio por los sanitarios del Summa. Un portavoz de Emergencias Comunidad de Madrid 112 informaba de que la mujer se encontraba en buen estado de salud, aunque sufría algunas contusiones en el abdomen y una fuerte crisis de ansiedad. Por su parte, el hombre también fue atendido por unos cortes superficiales que presentaba en las muñecas. Tras curarle, era esposado y trasladado a comisaría por la Policía Nacional y acusado de secuestro, lesiones y amenazas. El hombre tiene antecedentes policiales de 2015 por lesiones y robo con violencia, pero no por violencia de género. De hecho, no había denuncia de la víctima ni órdenes de protección sobre ella, según detalló a Europa Press un portavoz de la Jefatura Superior de la Policía de Madrid. No obstante, y según relataron posteriormente los vecinos, las discusiones entre ambos eran constantes en los últimos meses, quienes apuntaron además que el individuo podría haber estado movido por los celos ya que la mujer ahora tenía otra pareja.

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