Con 26 años, libre tras degollar a un joven por «rozarle» la moto

Ocho años para el menor del crimen de la calle Trópico

El asesinato tuvo lugar el 16 de agosto del pasado año
El asesinato tuvo lugar el 16 de agosto del pasado año

El menor acusado de asesinar de siete puñaladas y seccionar la yugular a un joven el pasado 16 de agosto en la calle Trópico ha aceptado ocho años de internamiento.

El menor acusado de asesinar de siete puñaladas y seccionar la yugular a un joven el pasado 16 de agosto en la calle Trópico ha aceptado ocho años de internamiento en un centro cerrado, seguidos de cinco años de libertad vigilada, según informaron a Europa Press fuentes del caso.

Las mismas fuentes indicaron que el juicio tuvo lugar ayer en el juzgado de Menores número 2 y, en el mismo, el menor se mostró conforme con los hechos y las peticiones de pena realizadas por la Fiscalía y la acusación particular ejercida por la madre de la víctima. El acusado, que en el momento de los hechos tenía 17 años, aceptó la petición del fiscal, incluyendo el periodo temporal en el que no podrá aproximarse a menos de 50 kilómetros de los familiares del joven de 22 años identificado como F. J. M. A.

Además, el menor tendrá que indemnizar a la novia de la víctima con 363 euros por los daños causados en su vehículo y a los padres biológicos del fallecido con 180.000 euros.

La acusación particular relató que los hechos tuvieron lugar sobre las 12:30 del 16 de agosto de 2012, cuando el menor llegó en su ciclomotor al domicilio de un amigo que se encontraba en compañía de otros jóvenes. El abogado de la madre, Simón Fernández Rebollo, indicó que, «instantes después, y estando todos en la puerta, en la que mantenían una conversación», llegó la víctima en un vehículo propiedad de su novia, con el que estacionó tras la motocicleta del acusado, «que entendió que le había rozado» la misma. El acusado «inició una agria discusión» y exigió al fallecido que redactara un parte amistoso, cuestión a la que este se negó, tras lo que el imputado, «sin mediar palabra», abandonó el lugar, parar regresar con «una barra de hierro o regla de albañilería» de unos 90 centímetros y un cuchillo de monte, de 31,5 centímetros, con el que cometió el asesinato.