Tribunales

El TSJA falla que los empleados de la grúa no deben multar

Tumba la Ordenanza de Circulación de Monteseirín

Los empleados de Aussa no tendrán que comunicar las infracciones
Los empleados de Aussa no tendrán que comunicar las infraccioneslarazon

Los tribunales tumban otra iniciativa planteada por los anteriores responsables municipales. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha anulado el artículo de la Ordenanza de Circulación, aprobada en octubre de 2010, al entender que los trabajadores de la grúa municipal (Aussa) «no tienen ningún deber de advertir o comunicar la existencia de infracciones». En este sentido, el Alto Tribunal considera que «el deber de colaborar con los agentes de la autoridad no implica que el personal de este servicio tenga el deber de formular denuncias de carácter obligatorio». No obstante, se distingue entre el «deber de denunciar de la autoridad y la denuncia voluntaria exigible al ciudadano», incidiendo en que los encargados de la grúa «no pueden estar en las denuncias obligatorias». Igualmente, advierte de que la «colaboración material» de estos empleados «ya se concreta en la inmovilización o retirada de los vehículos».

La ordenanza hace referencia a un sistema telemático para justificar las denuncias, consistente en la toma de fotografías de las matrículas. Esta tarea la debían hacer los empleados de Aussa, aunque ahora este sistema de control «se reduce sensiblemente». Por ello, el TSJA considera que el control sobre las infracciones «recae exclusivamente sobre los agentes de Policía».

La denuncia partió del propio comité de empresa, puesto que consideraba que la norma imponía a los trabajadores la «obligación de denunciar», un extremo que el equipo de gobierno de Alfredo Sánchez Monteseirín negaba insistentemente. En este sentido, CSIF valoró «muy positivamente» la sentencia, tachándola de «triunfo». Uno de los portavoces de la plantilla, Santiago López, indicó que se ha obtenido la sentencia «esperada», ya que se elimina el «intento del Ayuntamiento de convertir a los gruistas en patrulleros de la ciudad», algo que «además incentivaban, por lo que era más deshonrosa aún la situación».

«Ahora podemos seguir siendo lo que éramos, trabajadores que prestan el servicio de grúa», añadió, indicando que continuarán con su colaboración con la Policía y la retirada de vehículos.