Italia

Los políticos rechazan ahora el plan de los diez «sabios» de Napolitano

Bersani, Berlusconi y Grillo lanzan sus dardos contra la solución

La Razón
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Donde dije digo, digo Diego. Sólo un día después de recibir con buenas palabras el encargo que el presidente de la República, Giorgio Napolitano, le hizo a diez «sabios» para que formularan una serie de reformas institucionales, sociales y económicas que permitan sacar a Italia de su parálisis política, los partidos demostraron una cierta esquizofrenia ayer al cambiar los elogios por críticas. Los dardos le llovieron al jefe del Estado de parte de las tres principales formaciones: el izquierdista Partido Democrático (PD) de Pierluigi Bersani, el derechista Pueblo de la Libertad (PDL) de Silvio Berlusconi, y el Movimiento 5 Estrellas (M5E), las listas ciudadanas lideradas por el histriónico cómico Beppe Grillo. Fue el diputado Dario Franceschini el que habló por parte del partido de Bersani, quien fracasó en el encargo que le hizo Napolitano para formar una alianza con otras formaciones que permitiese el nacimiento del Gobierno. Franceschini lamentó que el PD no hubiera sido informado con anterioridad por el jefe del Estado de su decisión de confiar el país a los diez «sabios». «Es una solución útil, que puede ayudar, pero no puede ser sustitutiva del lugar en el que se deben tomar las decisiones, es decir, el Parlamento. Tampoco me parece que sea una solución resolutiva», comentó Franceschini, quien subrayó que «con esta fórmula planteada por el presidente Napolitano no puede nacer un Gobierno».

En el PDL hubo un coro de voces críticas que invitan a pensar que el trabajo de los diez «sabios», que comienza esta semana, no va a ser demasiado fácil. Fabrizio Cicchito, uno de los pesos pesados de la formación de «Il Cavaliere», se permitió incluso poner una fecha de caducidad a la labor de las personalidades elegidas por Napolitano: «Esta fase debe durar entre siete y diez días como máximo». Cuando concluya ese plazo, han de ser los políticos los que vuelven a tomar las riendas, propuso Cicchito. Olvidaba que, durante el último mes, han sido precisamente los políticos los que han intentado sacar a Italia de su laberinto sin lograr resultado alguno. Renato Brunetta, portavoz del PDL en la Cámara de los Diputados, calificó a los diez «sabios» de «sujetos» y dijo que no creía que esta iniciativa del presidente de la República vaya a arreglar el problema de ingobernabilidad que sufre el país. En las filas de la formación de Berlusconi, pese a manifestar con anterioridad que aceptarían la decisión que tomase Napolitano, se ve esta nueva fase como una reedición en parte de lo ocurrido en noviembre de 2011, cuando el jefe del Estado propició la caída del Ejecutivo de «Il Cavaliere» y su sustitución por el Gobierno técnico liderado por Mario Monti. Para el PDL la experiencia de Monti en el poder está siendo muy negativa. También tuvo palabras gruesas Grillo, como acostumbra siempre a hacer. En un comentario en su blog, dijo que Italia no necesita «cuidadores de la democracia» ni «negociadores fantasmales», sino un protagonismo central del Parlamento.