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Más frecuencia, tecnología y equipos de protección individual: así es ahora la limpieza en hospitales

Los profesionales de los servicios de limpieza de Clece continúan trabajando de manera exhaustiva para garantizar la desinfección de los centros hospitalarios

CleceLa Razón

En el último año y medio hemos visto en primera fila cómo nuestra vida cambiaba: mascarillas, teletrabajo, videollamadas… La pandemia nos ha impuesto nuevas formas de trabajar, de relacionarnos y, por supuesto, de mantener limpios los espacios públicos. Esto lo saben muy bien los profesionales de la limpieza de las áreas hospitalarias que gestiona Clece, que continúan en primera línea y siguen siendo esenciales para controlar el virus. Nos acercamos al día a día de estos equipos para conocer las labores que realizan en pos de garantizar la desinfección de los centros hospitalarios.

Nuevos protocolos que se mantienen

La llegada del coronavirus a nuestros hospitales puso en jaque algunos de los protocolos de limpieza y desinfección. Ante la posible supervivencia del virus en superficies y en el ambiente durante horas, Sanidad estableció una serie de directrices de limpieza y desinfección para los centros sanitarios que incluían un aumento de la frecuencia, productos específicos y procedimientos especiales. Así, los hospitales pasaron de tener zonas de alto y bajo riesgo a tratarse como un área aislada, donde cualquier rincón podía ser un foco de contagio.

El bagaje de 25 años de limpieza hospitalaria, la inversión en innovación tecnológica y el fuerte compromiso de los profesionales de Clece, fueron determinantes en la respuesta inmediata que ofreció la empresa al inicio de la pandemia para asegurar la desinfección de todas las zonas de los hospitales, desde las más críticas - como quirófanos y UCI - hasta las de menor riesgo, como los pasillos y las salas de espera.

Abel Canudas, jefe de grupo de Hospitales de Cataluña en Clece - entre ellos, el Vall d’Hebron en Barcelona -, lo explica así: “Antes teníamos dos tipos de limpieza en las zonas asistenciales, en función de si los pacientes que estaban en ellas podían contagiar o no enfermedades. Desde marzo de 2020 todas las zonas pasaron a ser susceptibles de contagio de COVID-19, por lo que adaptamos los procedimientos utilizando, por ejemplo, productos clorados, que son los más efectivos contra el virus”. Su equipo - compuesto por más de 1.000 personas - cuenta con diferentes perfiles, desde mandos de gestión a biólogos expertos en microorganismos que proponen las soluciones más eficaces para combatir el coronavirus.

Una parte importante de estos nuevos protocolos es el aumento de la frecuencia que también se mantiene a día de hoy. “Aunque se hable de olas respecto al número de infectados, los trabajos de limpieza se han mantenido constantes desde el principio - explica -. Nosotros no podemos relajarnos, por lo que seguimos con una frecuencia intensa y exhaustiva en todas las áreas de los hospitales”, comenta Luis Isasi, jefe de servicio de Clece del Hospital Ramón y Cajal y del Hospital Niño Jesús, ambos en Madrid.

La inversión en innovación tecnológica, determinante

Además de los procedimientos de limpieza y desinfección, los trabajadores de Clece cuentan con un aliado en la lucha contra el coronavirus: el robot Xenex. Se trata de un irradiador de luz ultravioleta tipo C (UVC) de espectro completo que consigue reducir al 99,99% la carga viral en superficies en tan solo 2 minutos.

En los últimos años, según Canudas, esta tecnología se utilizaba de manera preventiva en zonas sensibles y como limpieza correctiva en áreas probablemente infectadas. Con la pandemia del COVID-19, para la que demostró su eficacia, su demanda aumentó porque cualquier zona es susceptible de haber sido contagiada. Isasi destaca su utilidad de cara a garantizar una limpieza íntegra de las estancias: “Se utiliza previo paso del personal de limpieza, para asegurar la total desinfección”.

Es una maquinaria 100% sostenible, ya que los residuos que genera son inofensivos tanto para las personas como para el medio ambiente. Clece dispone de 24 robots Xenex operativos en centros sanitarios y sociosanitarios en España y Portugal.

La seguridad del trabajador, lo primero

Además de los protocolos de limpieza y desinfección, Ricardo Moro, encargado general de Clece en el Hospital Universitario La Princesa de Madrid, señala la importancia de proteger a los trabajadores para que puedan realizar estas tareas de manera segura y eficiente.

La compañía estableció exhaustivos protocolos en los que intervinieron sus biólogos, expertos en medicina preventiva, así como su área de Prevención de Riesgos Laborales, mientras que los supervisores y equipos de Calidad se encargaron de la instrucción de los profesionales.

Así, cuando en marzo de 2020 hubo que revisar la frecuencia e intensidad de su labor, el personal se comprometió al 100% porque se sentían preparados para afrontar esta crisis. Desde ese momento, la formación por parte de la compañía a los profesionales ha sido constante, así como el suministro de equipos de protección individual. “Cuando ves que la empresa vela por tu salud y porque trabajes con total seguridad, te comprometes y te sientes protegido - señala Moro -. La situación ha sido y es muy impactante, pero nos ha reforzado mucho como equipo”. Sus colegas coinciden: “Han respondido de forma espectacular -reconoce Canudas-, son grandes profesionales de la limpieza y por eso están en los hospitales, los lugares, sin duda, más sensibles de la pandemia”.

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