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El despertar del reciclaje de colchones

En el interior de los colchones se encuentra un valioso material, el poliuretano, que bien reciclado, puede volver a utilizarse para fabricar sillones, asientos de coches o adhesivos

Cada año se venden en España 1.800.000 colchones
Cada año se venden en España 1.800.000 colchones FOTO: Dreamstime

Separar el plástico, el papel, el vidrio o la basura orgánica se ha convertido en algo habitual en los hogares. Las múltiples campañas de reciclaje llevadas a cabo por administraciones públicas, empresas, instituciones y ONG a lo largo de los años han dejado clara la importancia de separar correctamente los desechos que generamos en casa. Sin embargo, muchas veces no sabemos qué hacer con los residuos de mayor tamaño y menos habituales, como un sofá o un colchón viejo, lo que provoca que en la mayoría de las ocasiones los veamos apilados al lado del contenedor de basura y que posteriormente terminen en un vertedero.

Para reducir la cantidad de estos residuos no reciclados, en Europa se siguen dando pasos en pro de la economía circular, ya que, siguiendo los últimos datos de Eurostar de 2020, de media en el continente solo se recicla el 48% de las basuras municipales (en España la tasa está en el 36,4%). Para regular esta situación, la Comisión Europea acaba de lanzar un nuevo paquete de propuestas integradas dentro del Pacto Verde Europeo con el objetivo de aumentar la reutilización de materiales en los procesos de producción. La Comisión, de hecho, pone el foco de atención en textiles, muebles o colchones para los que quiere, por ejemplo, establecer un mínimo de fibras recicladas en la producción de nuevos textiles o la prohibición de destruir aquellos bienes que no se hayan vendido. Incluso se está valorando la posibilidad de crear un pasaporte para los productos que se comercialicen, a modo de documento que acredite su trazabilidad.

Pero es que además para promover la reducción de residuos, la innovación tecnológica permite dar una nueva oportunidad a materiales que hasta hoy no sabíamos que se podían reciclar. De esta manera, se reintroducen de nuevo en los ciclos productivos como materias primas evitando el consumo de nuevos recursos impulsando así la economía circular. Los colchones y sofás de nuestras casas, por ejemplo, están fabricados con poliuretano, un material que requiere un proceso complejo para su reciclado, pero que al mismo tiempo resulta muy versátil. De hecho, se usa también en la fabricación de adhesivos, asientos de automóvil, en aislamiento y paneles decorativos.

Para hacerse una idea del potencial que esconde este material, basta saber que cada año se venden en España 1.800.000 colchones. ¿Pero qué sucede cuando ya no los necesitamos? “Lo habitual es que los propios usuarios se preocupen de la retirada de los colchones usados, aunque en muchos casos los distribuidores y fabricantes ofrecen el servicio de recogida de colchones viejos al entregar los nuevos. Como usuarios podemos utilizar los puntos limpios para deshacernos de los colchones mientras que cuando son recogidos se entregan a gestores de residuos homologados”, dice Raquel Sánchez Magdaleno, gerente sénior de Asistencia Técnica de productos intermedios de Repsol. En el área de Química de esta empresa fabrican polioles, una de las materias primas a partir de las cuales se obtiene el poliuretano que compone las espumas de los colchones.

Con el poliuretano se fabrican asientos de coches, adhesivos o paneles decorativos
Con el poliuretano se fabrican asientos de coches, adhesivos o paneles decorativos FOTO: archivo

Para que se ponga en pie la industria de reciclado de poliuretano se necesita de la figura de los gestores de residuos, quienes suministran dicha materia prima. Y es que, a pesar de que en España no existe ningún punto de recogida y valorización (SIG) para muebles como sucede en Francia y Holanda (que presentan cifras de reciclado de colchones por encima del 70%), “hay empresas que tienen ya implementados flujos de recogida y posterior desmantelamiento y segregación de la espuma”, dice la experta.

El reciclado de poliuretano es un proceso complejo. Para llevarlo a cabo Repsol está construyendo la primera planta de España de reciclado químico de espuma de poliuretano en el Complejo Industrial de Puertollano, lo que permitirá recuperar este material para utilizarlo como materia prima y cerrar el círculo de la economía circular.

Proceso propio

La multienergética se ha unido a la empresa alemana Rampf Eco Solutions para implementar una solución propia basada en el reciclado químico, un proceso donde se hace reaccionar el poliuretano en un medio ácido a alta temperatura.

En Puertollano se espera producir 5.000 toneladas de polioles circulares al año, a partir de unos 200.000 colchones que, puestos uno a continuación de otro, alcanzarían la longitud de 380 km, aproximadamente la distancia entre Madrid y Valencia.

Así residuos no aprovechados hasta la fecha, como los colchones son un ejemplo de las posibilidades que encierra la economía circular y de cómo la innovación en los procesos industriales tiene mucho que aportar a nuestro día a día.

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