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La sociedad y las empresas se vuelcan con Ucrania

Este 20 de junio se celebra el Día Mundial del Refugiado, una ocasión para arrojar luz sobre la difícil realidad por la que miles de personas en el mundo se ven obligadas a dejar atrás sus países de origen. Es el caso del pueblo ucraniano, quienes, desde la invasión rusa, han tenido que buscar asilo en otros países de Europa. En nuestro país, destaca la labor de Banco Santander para ayudar a estas personas en todo lo que necesiten

La voluntaria de Santander, Inés Ruíz de la Cuesta, impartiendo clases de español.
La voluntaria de Santander, Inés Ruíz de la Cuesta, impartiendo clases de español. FOTO: Sergio González La Razón

Desde el comienzo de la guerra, son más de 6 millones de ucranianos los que han tenido que huir de sus casas en lo que es ya el mayor éxodo de nuestro continente desde la II Guerra Mundial.

El 20 de junio se celebra el Día Mundial del Refugiado, una fecha establecida por ACNUR, la agencia de las Naciones Unidas para los refugiados, para poner en valor la situación de estas personas, que este año versará sobre el derecho a buscar protección para todas las personas del mundo.

Nuestro país ha acogido a más de 134.000 de personas que buscaban asilo, entre los que se encuentran niños, personas mayores y enfermos. Todos han recibido una cálida acogida de nuestras instituciones, pero también de las empresas españolas que han querido arrimar el hombro en este momento en el que cualquier ayuda es necesaria. Este es el caso de Banco Santander, que desde el principio se ha movilizado para apoyar al pueblo ucraniano y que hoy tiene distintas iniciativas en marcha para mejorar el día a día de las personas refugiadas.

La Ciudad Financiera, preparada en 48 horas para acoger a sus primeros visitantes

APOYANDO y COLABORANDO con los REFUGIADOS | Banco Santander

La sede de Banco Santander en Madrid, la Ciudad Financiera, se preparó en tiempo récord el pasado mes de marzo para recibir a las primeras personas refugiadas procedentes de Ucrania y la entidad, por supuesto, asumió todos los gastos de acogida de estas personas, que ascendieron a un millón de euros.

Escuela Infantil de la Ciudad Financiera Grupo Santander.
Escuela Infantil de la Ciudad Financiera Grupo Santander. FOTO: Sergio González La Razón

Este grupo había llegado a nuestro país, gracias a que la entidad fletó un vuelo de Iberia en coordinación con la Embajada española en Polonia, el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, y distintas ONG.

Una vez en la capital, la residencia de la Ciudad Financiera, “El Solaruco”, se convertía así en el hogar para estas 200 personas, entre las que se encontraban 25 niños enfermos de cáncer y otras patologías que habían venido a continuar su tratamiento en los hospitales madrileños del Niño Jesús, 12 de Octubre, Gregorio Marañón y La Paz.

Una de esas refugiadas alojadas en El Solaruco junto a su sobrino pequeño es Anastasiia, que explica que “cuando miro atrás, recuerdo mucho dolor, incertidumbre y sufrimiento. Hemos tenido que abandonar nuestros queridos hogares, nuestra Ucrania. Todos nos están ayudando mucho, por lo que solo podríamos dar las gracias”.

Anastasiia Hrynzovska, refugiada ucraniana.
Anastasiia Hrynzovska, refugiada ucraniana. FOTO: Sergio González La Razón
Paco Garrido, coordinador de CEAR Madrid.
Paco Garrido, coordinador de CEAR Madrid. FOTO: Sergio González La Razón

Durante su estancia, ONG como la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), la Fundación Aladina o la Cruz Roja, acondicionaron, junto a la entidad, todo el entorno para que las familias que fueran llegando hasta la Ciudad Financiera lo hicieran sintiéndose como en casa.

Enseñando nuestra lengua

Una de las actividades más enriquecedoras que ha unido a empleados de la entidad y a las familias refugiadas es la de las lecciones de vocabulario y expresiones básicas en español.

Inés Ruiz de la Cuesta, voluntaria de Banco Santander.
Inés Ruiz de la Cuesta, voluntaria de Banco Santander. FOTO: Sergio González La Razón

De hecho, este era uno de los factores a los que más atención debían prestar los voluntarios. Tal y como explica Inés Ruiz de la Cuesta, “el mayor reto al que nos enfrentamos los profesores que vinimos aquí es el idioma. Es complicado dar clase a personas que no entendemos y que no nos entienden, y es impresionante la facilidad, en un mes y pico, que han cogido con el idioma, lo que se ayudan entre unos alumnos y otros cuando uno coge la idea… Es muy gratificante”.

Para ello, 70 voluntarios de la entidad han participado en una labor solidaria bajo la que se han confeccionado más de 1.000 fichas para facilitar el aprendizaje del español a los niños ucranianos.

Este material, que se llevó a cabo en las dependencias de la Cruz Roja en el Plantío- Aravaca (Madrid), se utilizará también a partir de ahora en las clases que esta organización imparte en sus 9 centros de la comunidad. Se trata de unas plantillas con palabras básicas en español y en ucraniano, que los niños refugiados, de entre 2 y 10 años, deberán completar y colorear a la vez que aprenden su contenido.

Además de esta primera inmersión en nuestro idioma, también se han dado clases de yoga, de piano, visitas al zoo de Madrid o algunos espectáculos de circo que han servido para que los más pequeños hayan disfrutado al máximo a pesar de su situación. En total, más de 300 voluntarios de Banco Santander han participado en las actividades organizadas por la entidad.

Belén Sánchez, directora de Servicios Generales de la Ciudad Financiera Grupo Santander; Anastasiia Hrynzovska, refugiada ucraniana; Paco Garrido, coordinador de CEAR Madrid; y Inés Ruiz de la Cuesta, voluntaria de Banco Santander.
Belén Sánchez, directora de Servicios Generales de la Ciudad Financiera Grupo Santander; Anastasiia Hrynzovska, refugiada ucraniana; Paco Garrido, coordinador de CEAR Madrid; y Inés Ruiz de la Cuesta, voluntaria de Banco Santander. FOTO: Sergio González La Razón

Juntos de la mano hacia el primer empleo

Hoy, meses después, estas familias afrontan una nueva etapa, bien volviendo a su país, bien quedándose en Madrid en pisos de acogida o de familiares.

“Ahora ha llegado el momento de dar el siguiente paso. Muchas de las familias están pensando en su futuro más inmediato. Algunas nos están pidiendo volver a Ucrania y otras nos están diciendo que se quieren quedar en España. Hay que buscar pisos, hay que buscar familias de acogida, y Banco Santander va a ayudarles en todo lo que podamos”, cuenta Belén Sánchez, directora de Servicios Generales de la Ciudad Financiera del Grupo Santander.

Belén Sánchez, directora de Servicios Generales de la Ciudad Financiera Grupo Santander.
Belén Sánchez, directora de Servicios Generales de la Ciudad Financiera Grupo Santander. FOTO: Sergio González La Razón

Una de las iniciativas encaminadas a asentar la vida de las familias en España es Empresas por Ucrania es la plataforma digital de la Fundación CEOE que reúne ofertas de formación y empleo con preferencia para personas que proceden de Ucrania. Para ello, unas 450 empresas de todo tipo de volúmenes han lanzado más de 2.000 vacantes de empleo.

Banco Santander, a través de Universia, la plataforma abierta para acompañar a sus usuarios hacia la empleabilidad, ha sido uno de los apoyos de este proyecto, junto a la consultora estratégica Oliver Wyman, Adecco o MAPFRE.

El objetivo de Empresas por Ucrania es el de servir de paso previo a una integración plena a aquellas personas ucranianas que están a la búsqueda de una nueva oportunidad. Para conseguirlo, el proyecto se asienta en 3 ejes de actuación: el del empleo, por el que las personas interesadas podrán postularse a través de la plataforma; el de la formación, a través de cursos de idiomas online y gratuitos que favorezcan la empleabilidad; y, por último, la información, ya que la plataforma aglutinará información oficial y verificada, con la máxima seguridad para estas familias de refugiados.

Ayudando a quien más lo necesita

Además, Fundación Banco Santander ha puesto en marcha una edición especial del programa Santander Ayuda Ucrania. La iniciativa ofrece apoyo a ONG para el desarrollo de proyectos de atención a la infancia y la adolescencia ucraniana refugiada en España. En total, se han destinado 250.000 euros a 11 organizaciones de pequeña y mediana envergadura que están trabajando con este colectivo, especialmente con niños y adolescentes.

Eliminando cualquier tipo de barrera

Por último, Banco Santander ha puesto en marcha algunas medidas desde que comenzó la guerra, con la intención de facilitar el día a día a la población ucraniana. Para ello, han eliminado las comisiones a las transferencias desde países europeos a Ucrania, han suspendido las comisiones de cuentas y tarjetas para los clientes ucranianos que se encuentren en Polonia, y han puesto a disposición de quien lo necesite sus cajeros y el acceso permanente a dinero en efectivo desde sus sucursales.

Son pasos hacia delante de una ayuda que comenzó por parte del Santander nada más estallar el conflicto, con una donación inicial de un millón de euros realizada por la entidad para Cruz Roja y ACNUR, la agencia de la ONU para los refugiados. La entidad continuó igualando las donaciones adicionales de sus empleados en los distintos países. En un corto espacio de tiempo, las donaciones entre clientes y empleados de la entidad superó los 10 millones de euros.

Descubre todas las iniciativas de Banco Santander para ayudar al pueblo ucraniano.

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