Sí, este es el whisky más caro del mundo vendido por 1,7 millones de euros

The Macallan es una destilería escocesa obsesionada por la calidad de sus whiskies desde 1824. Tanto es así que el pasado año subastó la botella de whisky más cara de la historia hasta el momento.

Labrarse una reputación tan grande no es sencillo y menos cuando el mercado de las destilerías es tan extenso. Pero siempre tiene que haber algo o alguien que destaque dentro de un sector concreto. Este es el caso de The Macallan, que elabora uno de los principales whiskies single malt del mundo.

Para gestar sus productos de lujo, The Macallan se basa en influencias procedentes de diferentes partes del mundo. Aúna lo mejor de cada zona para después embotellarlo y vender experiencias en cada sorbo, en las que priman la calidad, carácter distintivo y espíritu único de la casa.

Han sido dos años consecutivos los que una botella del mismo lote de The Macallan ha batido récord. En el año 2018, una botella subastada en la casa londinense Christie’s, llegó a posicionarse como la más cara jamás subastada, vendiéndose por 1,08 millones de euros.

La firma escocesa, volvió a hacerse con este título tan solo un año más tarde batiendo sus propias metas. La subasta de un Macallan Fine and Rare 60-Year-Old 1926 en 2019 alcanzó los 1,7 millones de euros en la casa de subastas, también británica, Sotheby’s.

Se trata de una codiciada variedad de whisky destilada en 1926 en el barril número 263, del que se extrajeron en su día tan solo 40 unidades que forman el lote. De estas 40 botellas embotelladas en el año 1986, en formato de 700 ml cada una, solo 14 de ellas lograron recibir la etiqueta “Fina y Rara”.

Esta es la más icónica de todas las botellas de whisky escocés. Una bebida con más de 60 años de envejecimiento en roble europeo, lo que le otorga su oscuro color y le da su rico carácter. Siempre nos quedará la duda de saber si el afortunado en adquirirla, (desconocido hasta la fecha), la habrá abierto para probar el líquido de su interior, una experiencia única en la vida. O si por el contrario, la mantiene intacta y expuesta como una obra de arte.

Asimismo, es la primera que se ve con esta etiqueta de “Fina y Rara” en una subasta en más de una década, ya que de las veintiséis restantes, doce fueron etiquetadas por el pintor contemporáneo Sir Peter Blake con obras inspiradas en los locos años 20 y otras doce contaban con unas etiquetas diseñadas por el pintor italiano Valerio Adami.

Efectivamente, dos ya se habían lanzado en subastas anteriores sin etiquetar, en 2001 y en 2002. Una de ellas fue pintada a mano por el irlandés Michael Dillon, la misma que batió el récord mundial en cuanto a precio en la subasta de 2018.