La alta porcelana de esta firma española es otro nivel del gusto exquisito

Lujo, elegancia, minimalismo y grandiosidad. Todo ello puede encontrarse en la Alta Porcelana de Lladró.

Corrían los años cincuenta y unos jovencísimos Juan, José y Vicente realizaban en su casa sus primeras esculturas en cerámica y vidrio. Entonces, los hermanos Lladró no tenían ningún negocio y basaban su actividad en un entretenimiento y una manera de conseguir unas pesetas.

Tuvieron tal éxito sus figuras y la demanda creció tanto que el horno de su hogar se les quedó pequeño, por lo que en 1958 adquirieron una nave industrial en Tabernes Blanques, a escasos 15 minutos de Valencia. Treinta años después, ya exportaban a Canadá y Estados Unidos y tenían filiales en Japón y China.

Además, inauguraron el Nueva York el Museo y Galería Lladró y expusieron sus obras en importantísimas galerías como la Ermitage de San Petersburgo. Al principio, sus creaciones tuvieron más prestigio fuera de España. De hecho, en Madrid no se abrió un Centro Lladró hasta 1995.

El incansable trabajo de Juan, José y Vicente -ahora fallecidos- ha tenido como resultado la consolidación de una exquisita alta porcelana basada en la elaboración cuidada y personalizada que la ha convertido en un elemento exclusivo.

Así, hoy podemos encontrar figuras, lámparas o joyería que van desde los 100 euros a los 200.000. Por ejemplo, la escultura Gita Saar inspirada en un episodio del Mahabharata, la gran obra épica de la antigua India, en el que Lord Krishna y el mítico arquero Arjuna luchan en la legendaria batalla de Kurukshetra; la del Gran Dragón con lustre dorado; o la del Torneo Medieval, donde quedan representados el honor y la lealtad eran los valores supremos de los caballeros medievales, los héroes de una época llena de fascinación y romanticismo.

Las tres tienen un precio de 27.900, 27.000 y 24.900 euros respectivamente. Además, encontramos ediciones especiales como las relacionadas con el Mundo Disney, para los más nostálgicos y aquellos que quieran volver a despertar ese niño que lleva dentro. Un imponente Simba por 410 euros o una coqueta Campanilla por 515.

Asimismo, Lladró, para homenajear y reconocer la labor, sobre todo durante la pandemia de COVID-19, de los profesionales sanitarios, también cuenta con figuras de “nuestros héroes”. Por ejemplo, una doctora o una científica en el laboratorio.

Lujo, elegancia, minimalismo y grandiosidad. Todo ello puede encontrarse en la Alta Porcelana de Lladró.