Lo que un día tocó Bob Dylan y que décadas después se convirtió en oro puro

La compra de los manuscritos de dos canciones del genio de Duluth, Premio Nobel de Literatura en 2016, superó los 2 millones de dólares (cada una).

Bob Dylan releases newsong
epa08326491 (FILE) - (FILE) A file picture dated 13 July 2012 shows US musician Bob Dylan performing at the Benicassim International Music Festival (FIB) in Benicassim, Spain (re-issued 27 March 2020). Bob Dylan on 27 March 2020 released a new song, 'Murder Most Foul', his first release since 2012. EPA/DOMENECH CASTELLO *** Local Caption *** 53121571DOMENECH CASTELLOEFE

Pocos amantes de la música pueden poner en duda la categoría artística de Bob Dylan. Es cierto que ya está mayor -cumplió en mayo pasado 79 años-, que el material de estos últimos tiempos no ha estado a la altura de su grandeza, ahí podría echar un vistazo a los discazos anuales que sigue sacando un coetáneo como Van Morrison, y que sus directos son solo para los muy cafeteros, que son legión, por cierto.

Pero es evidente que varias de sus canciones más célebres están, con pleno derecho, entre las mejores de la historia de la música. Y, sobre todo, la categoría de Dylan radica en la cantidad de brillantísimos artistas de las últimas cinco décadas para los que el intérprete de Minnesota es referencia absoluta.

Esta entrega desmedida que tienen millones de seguidores por todo el planeta también la protagonizan los coleccionistas musicales más adinerados. No es casualidad que los dos manuscritos de canciones por los que más se ha pagado nunca hayan salido de la cabeza de Dylan, también, por cierto y con bastante polémica, Premio Nobel de Literatura en 2016.

En junio de 2014 la galería Sotheby’s de Nueva York subastó 4 folios manuscritos en los que el gran Bob había parido uno de sus grandes éxitos, Like a Rolling Stone, con correcciones, dibujos y un poco de todo. La canción supuso en 1965 una auténtica revolución estética debido, sobre todo, a su duración, seis minutos, un tiempo que prácticamente doblaba a los temas que triunfaban en aquel momento. Por aquel manuscrito, un comprador anónimo pagó 2 millones de dólares.

Hasta hace unos meses esa era la canción más cara de la historia, pero el récord ya no es suyo, aunque sí del mismo autor. No fue en una subasta, sino en una compra directa, pero el manuscrito de The Times They Are A-Changin', escrita por Dylan en 1964, fue vendido por 2′2 millones de dólares. El escrito, con garabatos y tachaduras incluidas, había sido en su momento propiedad del actual manager del genio de Duluth, Jeff Rosen.

Tampoco se sabe nada de este otro comprador, aunque lo que sí sabemos es que otras canciones de Dylan, de su puño y letra, aún siguen en venta. Si alguien es un incondicional del estadounidense y dispone de 1′2 millones de dólares podrá hacerse con el manuscrito original de Subterranean Homesick Blues. Algo más económico, 650.000 dólares, es lo que cuesta el escrito primitivo de Lay, Lady, Lay.