Te presentamos la primera guardería voladora, instalada en un jet de lujo

¿Te imaginas no tener que preocuparte nunca más durante un vuelo de las exigencias de tus pequeños? FlyEliteJets pensando en todos los detalles, ha implementado una guardería en las nubes.

Muchas veces viajar con niños supone toda una aventura y más, durante los viajes largos. No es una situación precisamente cómoda para ellos ya que la movilidad en las alturas está un tanto reducida. Inquietos, no paran de moverse y de lanzar peticiones a sus acompañantes adultos, esas que a veces cuesta satisfacer hasta que el avión toma tierra creando un ambiente estresante.

La mayoría de los jets, un servicio cada vez más demandado a día de hoy para los viajes de ocio, ya que ofrecen mayor seguridad en estos tiempos, cuentan con un extra de comodidades en comparación con los aviones comerciales (espacio, intimidad, etc), pero no estaban exclusivamente destinados ni completamente equipados para los requerimientos de los niños, sino más bien para empresarios y viajes de negocios.

La reconocía compañía de jets privados, FlyEliteJets ha diseñado el primer avión privado provisto de guardería para hacer de los vuelos familiares un viaje tranquilo, el llamado Flying Nursery. A bordo de este, las mamás lactantes disfrutarán de todas las comodidades posibles al alimentar a sus bebés.

Bajo la idea del director ejecutivo de la empresa aeronáutica, Christopher Williams-Martin, padre de dos hijos, la prestigiosa diseñadora de interiores Jenny Allan se puso en marcha para crear un espacio acogedor.

“Me cautivó de inmediato el trabajo de Jenny, que es cosmopolita pero que tendrá un atractivo universal con sus atractivos esquemas de color y diseño funcional. Necesitábamos un diseñador que pudiera visualizar el escrito, que fuera accesible, atractivo y discreto. Jenny es todo lo anterior y un talento genuino y dotado con el galardón de diseñadora del año”, asegura Christopher.

Este exclusivo aeroplano especial cuenta con un espacio rediseñado dedicado exclusivamente tanto a madres y padres, como a sus hijos, aprovechando de este modo las áreas inutiluzadas, y cuenta con instalaciones para comer, dormir, relajarse e incluso jugar. Asimismo, tiene acceso directo al baño trasero y al compartimento de equipaje y está provisto de un sofá convertible en cama doble, videoconsolas y tres televisores. Comodidad y lujo para todos.

“Queríamos diseñar algo único que nunca antes se hubiera hecho en un jet privado y revolucionar la forma en que los clientes viajan con sus hijos. En este Gulfstream G650 agregamos un techo iluminado por las estrellas para crear una maravillosa sensación de atmósfera en la cabina, ideal para leer antes de dormir”, explica la diseñadora de la sala.

“Para obtener detalles más divertidos y caprichosos, incluimos motivos de peluche en relieve en los reposacabezas de los asientos, un wigwam con cojines de nubes que se pueden plegar fácilmente durante el despegue y el aterrizaje, así como un mini caballito de balancín y estantes para juguetes y libros para niños. También era muy importante que el espacio atrajera a mamás y papás, por lo que optamos por una decoración calmada, tranquila y neutral en lugar de demasiados colores llamativos o brillantes que sacuden los sentidos“.