Piedras de Whisky o cómo enfriar tu bebida de la manera más exclusiva posible

Si tu bebida favorita es el whisky, deberías saber esto. A partir de ahora lo incluirás en tu ritual y pasarás a pedir un whisky on the rocks.

Posiblemente, si no lo has probado, eres de aquellos que prefieren una copa de whisky con hielo o incluso rebajada con agua, pero según los expertos, la mejor manera de tomarlo es con piedras.

Sí, con piedras que enfrían la bebida, pero sin alterar un ápice de su sabor. Aunque este no es invento nuevo, mucha gente no sabe de su existencia a día de hoy. Para ello nos tenemos que remontar casi al momento en el que se probó por primera vez el whisky, y a antes de que aparecieran los hielos como forma de enfriamiento y es que, por aquel entonces, se empleaban piedras de río para enfriarlo.

Estas piedras son unos pequeños cubitos, de unos dos centímetros aproximadamente, cuya forma es similar a los que se utilizan de hielo, a diferencia de que estos están hechos cien por cien de esteatita termorresistente, más conocida como roca de jabón no poroso. Son grises oscuros (aunque ya existen en diferentes materiales y colores).

Esto evita que el destilado no se quede aguado ni se desvirtúe, aunque antes de probarlo hay que tener en cuenta una serie de premisas:

Para empezar, es necesario que previamente hayan pasado por el congelador al menos unas cuatro horas. Por lo que, si tu intención es sorprender a tus invitados, deberías tenerlo previsto con un poco de antelación.

También hay que tener en cuenta que las rocas naturales no se derriten, así que, si eres de los que beben con calma, has de saber que, pasado un rato, la bebida deja de estar en su mejor punto de frescor, tardando menos que el hielo en dejar de hacer su efecto. El motivo por el que el agua mantiene durante más tiempo tu bebida fría es porque al entrar en contacto con un líquido más caliente, como sería el whisky, hace que se funda y entonces el hielo derretido enfría el líquido de su alrededor.

Por último, y quizá más importante, es saber que estas rocas no modifican ni el sabor ni el aroma del líquido, ya que sus propiedades no se diluyen en agua. Si lo prefieres, lo puedes mezclar perfectamente con agua.

Además de solo aportarle beneficios a tu copa, estas pequeñas rocas geométricas le darán un toque de distinción. Son un perfecto regalo original.