Un palacio sobre raíles, la última propuesta de lujo para los amantes del tren

El diseñador francés Thierry Gaugain ha presentado el G-Train, un ambicioso proyecto que solo espera un inversor con muchísimo dinero para hacer realidad lo que ahora es un magnífico sueño.

Proyecto del nuevo tren ideado por Thierry Gaugain.
Proyecto del nuevo tren ideado por Thierry Gaugain. FOTO: Thierry Gaugain Proyecto del nuevo tren ideado por Thierry Gaugain.

Ya conocemos al diseñador francés Thierry Gaugain por ser el creador de superyates, como el Venus, realizado por encargo de Steve Jobs, el Motor Yacht A o el Sailing Yacht A, entre otros. De su cerebro privilegiado ha salido ahora el G-Train, una maravilla de tren, cuya definición, “Un palacio sobre raíles”, no puede ser más preciso. “Tendemos a pensar en el transporte ferroviario solo en términos de velocidad, moviendo a muchas personas del punto A al punto B en un tiempo récord”, asegura Thierry Gaugain que, sin embargo, comenta que “este tren de 14 vagones pertenecería a un solo propietario. Es una forma alternativa y muy tranquila de ver el mundo, más allá del yate y el jet”.

Idóneo como ya se ve para los millonarios más amantes del lujo, el G-Train será el primer tren inteligente de vidrio de alta tecnología y estará compuesto por un total de 14 vagones. “Puede que sea invierno afuera, pero el propietario puede verse rodeado de repente por un hermoso día de verano con flores y prados”, reconoce el aclamado diseñador francés. «El tren es esencialmente un escenario que el propietario puede configurar de muchas formas».

El propietario de este “palacio sobre raíles” dispondrá de una gran suite en los vagones delanteros, además de exclusivas habitaciones para hasta 18 personas, gimnasio y spa, restaurante y una serie de zonas comunes que podrían albergar desde una exposición antológica del arte más cotizado hasta un espectáculo del mejor teatro. Para el último vagón, Gaugain y su equipo han reservado lo que ellos denominan “el cofre de juguetes”, que se utilizará como lugar para guardar la colección de diversos vehículos motorizados que posea el dueño, de tal manera que tenga sencillo explorar lugares que con el tren sea imposible.

“Tendríamos que asegurar la viabilidad del proyecto antes de seguir adelante”, comentó Gaugain, quien considera que el G-Train podrá viajar tanto por Europa, Asia y América del Norte. El único problema, no insalvable, por supuesto, es encontrar a quien quiera ser el dueño de un tren que revolucionará el mundo de los viajes de lujo. Si alguien se está preguntando cuánto cuesta el último capricho del diseñador francés, la respuesta es 350 millones de dólares y dos años para construirlo.