Diez millones de euros por una masía catalana convertida en hotel de lujo

Un imponente edificio tradicional situado en plena Costa Brava es una de las propiedades a la venta estrella de la zona.

Piscina exterior, junto a la masía.
Piscina exterior, junto a la masía. FOTO: idealista

Quizá sea una de las zonas españolas con más encanto. La Costa Brava se llama así porque por ella, en el litoral norte de Cataluña, el Mediterráneo aún es fiero, el viento azota y el monte ocupa, en la mayor parte del terreno, la primera línea de playa. Nada que ver con la tranquilidad de la zona levantina, aunque ambas vertientes del mar al que cantó Serrat sean igual de turísticas y sugerentes.

Una de las comarcas dominantes en la Costa Brava es el Baix Empordá, donde se sitúa una espectacular masía original del siglo XVII que se encuentra en venta. La localización concreta es Pals, uno de los epicentros de la zona, con fácil acceso a fantásticas playas, como las de Begur, Llanfranc o Calella, pero también a dos pasos de espectaculares pueblos medievales como Peratallada, un auténtico lugar de postal.

La masía que se vende es, sin duda, una de las propiedades estrella de la zona, teniendo en cuenta las que se encuentran actualmente en venta. El precio está en los 10 millones de euros, una cantidad de dinero nada desdeñable, pero probablemente ajustado a lo que ofrece el vendedor.

Y es que lo que en su día fue una de las tantas masías que coexisten en la Costa Brava, hoy en día está preparada para funcionar como hotel de lujo. El alojamiento dispone actualmente de 24 habitaciones, 18 bungalows en un edificio nuevo y 6 suites en la masía principal. Es más, la superficie construida del hotel puede dar lugar a la ubicación de 10 habitaciones extra.

El hotel de lujo que antes era masía cuenta con un gran salón modulable, con una superficie que puede oscilar entre los 50 y los 350 metros cuadrados, una cocina profesional totalmente equipada, dos piscinas, una exterior y otra interior climatizada con chorros a presión y cromoterapia. Pero es que además el alojamiento dispone de jacuzzi, sauna, tres bares, sala de lectura, sala de billar o pista de tenis. Todo ello, salvo la piscina exterior, en el interior del edificio, porque fuera del alojamiento los visitantes pueden disfrutar de numerosas actividades en las ocho hectáreas de terreno de que dispone.

Y, para acabar, un proyecto que completaría el sueño del visitante más exigente. Y es que está prevista la construcción de un helipuerto en el exterior para que la llegada del turista pueda ser absolutamente directa y así disfrutar cuanto antes de tan espectacular alojamiento.