Bentley Flying Spur Speed, lujo desenfrenado a 333 km/h

La versión más potente del Flying Spur tiene el 6.0 W12 con 635 CV y, con un aspecto más deportivo, es súper personalizable.

Así es el Bentley Flying Spur Speed.
Así es el Bentley Flying Spur Speed. FOTO: Bentley

La era de la electrificación pura está cada vez más cerca, pero para Bentley todavía no es el momento de abandonar su W12. El poderoso 12 cilindros es la base del Flying Spur Speed, el acabado más extremo del buque insignia británico que lleva las prestaciones y el lujo al siguiente nivel.

El Flying Spur Speed sustituye al W12 en la lista y es el más potente de todos los modelos de cuatro puertas de Bentley. El 6 litros con caja de cambios automática de 8 velocidades alcanza los 635 CV y 900 Nm de par (los mismos que el W12 y 85 CV y 130 Nm más potentes que la versión S) para un 0-100 km/h de 3,8 segundos. Sin embargo, lo más impresionante es la velocidad máxima de 333 km/h, que hace que el Bentley sea más rápido que un Lamborghini Huracán.

Siguiendo la tradición de la compañía, las prestaciones de primera clase se complementan con una sofisticada tecnología para el confort de conducción. Algunos ejemplos son el sistema de tracción total con Torque Vectoring by Brake (para gestionar el par motor de forma dinámica según el modo de conducción) y el sistema Bentley Dynamic Ride. Este último consiste en un sistema de 48 voltios que gestiona el calibrado de la barra estabilizadora, mejorando las sensaciones al volante. Además, no faltan las ruedas traseras directrices que hacen que el Flying Spur Speed sea más ágil en las curvas.

El negro le sienta bien

En el exterior, el Flying Spur Speed se reconoce por los detalles en negro de la parrilla, los marcos de los faros y las inserciones traseras. Las llantas de aleación de 22 pulgadas dejan ver unas gigantescas pinzas de freno con discos de 420 mm, las más grandes del mundo (un récord compartido con el Continental GT).

Sin embargo, a partir de la lista de opciones, se pueden elegir paquetes específicos para potenciar el lado deportivo o el elegante. Por ejemplo, la especificación Styling añade splitter, faldones y difusor trasero de fibra de carbono, mientras que la especificación Blackline se centra más en los elementos de color negro brillante.

En el habitáculo hay amplias posibilidades de personalización. Bentley ofrece un sinfín de combinaciones de materiales y colores para construir su propio ejemplo. Entre las tapicerías más interesantes está la Dinámica Pure, fabricada con un 73% de poliéster reciclado. El confort es alto para todos los pasajeros, con todos los asientos equipados con funciones de ventilación, calefacción y masaje.

El Bentley ya se puede pedir en los concesionarios. Los precios no se han anunciado, pero es probable que partan de al menos 230.000 euros.