Así son los “pisos colmena” que no quiere el Ayuntamiento

Son habitáculos de tres metros cuadrados, luces led y cocina y aseos comunes a un precio de 215 euros

Se trata de habitáculos de unos tres metros cuadrados con cama, luces Led, enchufe y un baúl para guardar objetos. Del mismo modo, las «colmenas» cuentan con espacios comunes –cocina y aseos– y en el precio final están incluidos los servicios de agua electricidad y wifi, así como el aire acondicionado, el mantenimiento, el servicio de limpieza y los gastos de seguridad. ¿El precio? 215 euros por vivienda, todos los servicios incluidos, si bien el habitáculo doble, para dos personas, alcanza los 315.

Según la página web de la empresa Haibu 4.0, ya es posible registrarse para reservar una de las 55 plazas que oferta en Madrid. Los requisitos, entre otros, son vivir en la misma provincia donde se encuentre la colmena, habiendo vivido un mínimo de ocho años previos, ingresos mínimos de 450 euros/mes. Del mismo modo, los turistas están vetados.

Sin embargo, el Ayuntamiento no concederá licencias para la edificación de «pisos colmena», «hoteles cápsula» u otras soluciones relacionadas con las «infraviviendas» y vinculadas al «hacinamiento en el sudeste asiático», en palabras del delegado de Desarrollo Urbano, Mariano Fuentes. Así lo ha referido durante la Comisión de su área y a preguntas del concejal de Vox, Pedro Fernández, que sí ha defendido este tipo de pisos.

«Que Vox esté a favor de los pisos colmena está bien como titular, pero nosotros vamos a cumplir con la normativa y no vamos a analizar modelos de hacinamiento», aseguró Fuentes, que, a su vez, recomendó a Vox estudiar el Plan General de Ordenación Urbana y ver «dónde meter esos pisos colmena», ya que están fuera de las normas urbanísticas.

Durante la Comisión, Vox, que posteriormente dijo no manifestarse «ni a favor ni en contra» de este modelo, hizo suyos los argumentos de Haibu. En su opinión, los «pisos colmena» suponen una solución económica y «temporal», periodo durante el cual el inquilino puede reforzarse económicamente y, posteriormente, iniciar un «despegue».

«Choca, pero no significa que sean soluciones indignas o que vayan contra la comodidad de las personas que las utilizan», afirmó Pedro Fernández. «Tienen todos los servicios, aparte de que vayan a descansar o dormir, en las zonas comunes».

Fernández aseguró que, «más tarde o más temprano», los «pisos colmena» y los «hoteles cápsula» se «implantarán en España o en Madrid». De hecho, «ya están en Japón, Australia, Singapur o Rusia y he leído testimonios satisfactorios de un camionero y de un hombre que no podía pagar una renta mayor».

Veto en Barcelona

Este tipo de viviendas también sembraron polémica hace poco más de un año en Barcelona. En septiembre de 2018, el Ayuntamiento presidido por Ada Colau frenó unas obras para su construcción por parte de la ya mencionada empresa Haibu.

Entonces, los argumentos del Consistorio barcelonés fueron similares a los esgrimidos ahora por el Ayuntamiento: se trataba de una propuesta «que no tiene cabida en la ciudad» porque «la infravivienda es ilegal». Finalmente, y cuando la empresa tenía todo previsto para construir estos pisos en el distrito de Sants-Montjuïc, la Guardia Urbana se personó en el lugar y requirió a los propietarios que paralizaran las obras.