Padres contra padres en el colegio Blas de Lezo de Madrid por el director

Unos denuncian situaciones de “hostigamiento” contra la actual responsable del centro, mientras otros lanzan un autobús protesta para que vuelva el antiguo

La “guerra" desatada en el colegio público Blas de Lezo se recrudece a raíz de que, a finales del curso pasado, la Consejería de Educación decidiera cambiar de destino al antiguo director porque no aprobó el examen que le hubiera permitido continuar en el puesto. A día de hoy, y con una directora nueva en el cargo desde principios de curso, el caso ha derivado en una situación insólita: seis denuncias de la actual responsable del centro educativo por presento hostigamiento y coacciones de las que responsabiliza a más de una veintena de padres y por las que están prestando declaración estos días, mientras que los padres de los alumnos libran otra “batalla” paralela. Están divididos entre los partidarios del antiguo director, con amplio eco mediático y muy activos en las redes sociales, que exigen con obstinación que la Administración le reponga en el puesto; y los que condenan y expresan su repulsa por las acciones que éstos vienen produciendo contra el actual equipo directivo en los últimos meses y que ahora han decidido levantar la voz a la vista de la deriva que están tomando los acontecimientos.

De hecho, hoy se desarrolla un nuevo capítulo de lo que ya se denomina “caso Blas de Lezo”. Los padres contrarios a la actual directora y que se hacen llamar “La tribu” sacan a la calle un autobús protesta, con el que pretende llevar a la calle su “lucha”. El autobús está previsto que recorra el Área Territorial de Educación, la Viceconsejería y las sedes de PP y Cs para terminar en la Asamblea de Madrid, donde hoy se celebra pleno en el que está previsto, además, que comparezca el consejero de Educación, Enrique Ossorio. El autobús prevé que incorpore mensajes del tipo “Nuestros hijos son rehenes, adoctrinan en las aulas, intervención política en la gestión, acoso laboral y criminalización de los padres”. Además, está previsto que incorpore la imagen de un niño con una banda roja a la altura de los ojos con el mensaje: “La Consejería secuestra al CEIP Blas de Lezo”.

Mientras, el bando contrario de padres ha emitido un comunicado en el que muestra su “total y enérgica repulsa ante las acciones que se vienen produciendo en contra del equipo directivo durante los últimos meses dentro y fuera de las instalaciones del Blas de Lezo”.

Exigen el fin de las “coacciones a docentes, personal del centro, padres y alumnos” y la recuperación de un buen clima de convivencia ya que la situación se ha llevado a tal extremo que “afecta al normal funcionamiento de las clases y al clima educativo que impacta de forma directa en nuestros hijos”, han señalado a través de un comunicado.

Estos padres son los que se han ido desmarcando de “la lucha” ante la “aparición de pintadas en las fachadas contra la actual directora (con dibujo de un ahorcado incluido), consignas, pitadas, cantos, audios de WhatsApp, textos en Twitter y peticiones de dimisión de la responsable del centro (muchas de ellas dentro de las instalaciones del colegio), y todo ello delante de los atentos e inocentes ojos de nuestros hijos”.

“Exigimos una vuelta a la normalidad”

Es por todo esto por lo que exigen una vuelta a la normalidad y que “se deje a los tribunales determinar si han existido irregularidades en el proceso de nombramiento de la actual directora y que se permita al equipo directivo y a todos los profesores el CEIP Blas de Lezo realizar su labor para y por nuestros hijos sin presiones ni internas ni externas”.

Del mismo modo, reclaman apoyo al equipo directivo actual y a todo el profesorado “con el fin de que la prioridad de todos ellos sea la educación de nuestros hijos, basado en el respeto, la tolerancia y la igualdad de oportunidades”. Piden que cualquier reivindicación se haga “sin entorpecen el funcionamiento normal de las clases y sin coacciones” y se “deje trabajar y desarrollar el aprendizaje basado en proyectos”.

Han condenado las situaciones de “hostigamiento a cualquier miembro del equipo directivo, profesorado e incluso padres que piensan diferente y que, a través de acciones directas y redes sociales, se vienen produciendo, perjudicando el buen nombre de este colegio y de los miembros de la comunidad educativa”. De hecho, aluden a que se han producido bajas por estrés laboral.

También han rechazado el “intento de justificación de las desafortunadas acciones llevadas a cabo contra la directora del centro y que desgraciadamente están a diario en los medios de comunicación, escudándose en el derecho a la libertad de expresión. Dichas acciones, son reprobables, vengan de donde vengan, pero más si proviene de representantes de la comunidad educativa”, han expresado a través de un comunicado.