Nadie quiere “exhumar” la estatua ecuestre de Franco

A 15 años de su retirada de Nuevos Ministerios, nadie asume su propiedad. Hoy está en unos almacenes de Fomento

La estatua ecuestre de Franco, Nuevos MinisteriosRubén Mondelo (nombre del dueño) | Luis Diaz (nombre del dueño)

El próximo día 17 se cumplen quince años de la retirada de la estatua ecuestre de Franco, del complejo de Nuevos Ministerios. La operación se hizo de madrugada y sin información previa, aunque eso no evitó la presencia de los medios de comunicación y de varias decenas de simpatizantes del antiguo régimen. Nadie reclamó, o quiso «adoptar» entonces, la estatua más famosa del dictador, que fue a parar a unos almacenes. Ninguna institución pública, ni privada, quiso asumir la titularidad de la misma, ni se interesó por ella. Quince años después, se encuentra en «paradero desconocido».

El Arco de la Victoria, en Moncloa, fue erigido para conmemorar la entrada de las tropas franquistas en Madrid. Las obras se iniciaron en 1950 y concluyeron seis años después, pero Franco no quiso que se inaugurara. La iniciativa fue de la Junta de Gobierno de la Universidad Complutense de Madrid y destinó para ello una partida de 280.000 pesetas. Esta decisión se demoró en el tiempo y no fue hasta 1956 cuando se acabaron las obras.

En ese momento, los promotores del proyecto encargaron al escultor José Capúz, la realización de una estatua ecuestre de Franco, fundida en bronce, de siete metros y medio de altura. Se quería que estuviera lista para ser inaugurada en 1959, coincidiendo con el veinte aniversario del final de la guerra civil. La intención era colocarla en lo alto del Arco de la Victoria, pero Franco se negó a elevarlo a las alturas. Así las cosas, el Rectorado de la Universidad Complutense, decidió donar la estatua al Ministerio de la Vivienda y quedó ubicada frente a la puerta de acceso a dicho Ministerio, en la plaza de San Juan de la Cruz.

Madrugada del 17 de marzo de 2005. Tras dos horas de trabajos, se retira la estatua ecuestre de Franco de su emplazamiento de la plaza de San Juan de la Cruz, frente a una de las entradas de los Nuevos Ministerios. Sorprendentemente, cuando se empieza a hablar de la retirada de la escultura ecuestre del dictador, y se busca al titular de la misma, todos los presuntos propietarios se quitan del medio, dan un paso atrás. Nadie quiere ostentar la titularidad del monumento, ni pronunciarse sobre el polémico traslado. Ni Patrimonio del Estado, ni Ayuntamiento de Madrid, Universidad Complutense o Gobierno de la nación asumen la titularidad de la obra.

Según la sentencia, el Ministerio de Fomento actuó sin tener competencias para hacerlo y sin la licencia preceptiva para remover el monumento, lo que se considera la «nulidad de pleno derecho», según el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid. En 2012, el Tribunal Supremo, rechazaba el recurso de la Fundación Francisco Franco contra la decisión de Fomento de retirar la estatua. La sentencia recordaba que la Ley rectora de la jurisdicción contencioso-administrativa exceptúa del recurso de casación las sentencias recaídas, «cualquiera que fuere la materia», en asuntos cuya cuantía no exceda de 25 millones de pesetas, excepto cuando se trate del procedimiento especial para la defensa de los derechos fundamentales, lo que no es el caso.

Según el Supremo, el coste de la retirada de la estatua fue de 407.645 pesetas, «por lo que el recurso debe ser desestimado por razón de cuantía, sin que quepa aducir alegaciones sobre el valor del suelo, el valor sentimental del monumento, su valor como bien de dominio público o arquitectónico o los costes de la reconstrucción en su anterior ubicación». Fomento aseguró en su día que la retirada de la estatua contaba con la autorización del Ayuntamiento de Madrid, mientras que el entonces alcalde, Ruiz-Gallardón, dijo no saber nada de esta operación.

Según hemos podido saber, la estatua permanecerá almacenada, hasta que alguien reclame su entrega, previa acreditación de su titularidad. Pero nadie está dispuesto a reclamarla. Nadie la quiere «exhumar» de esa tumba de materiales olvidados. Según el Ayuntamiento, la obra pertenece al Estado; sin embargo, en la Relación de Monumentos Conmemorativos y Ornamentales de Madrid, que se actualizó en 2003, era una «propiedad no municipal». La Dirección General de Patrimonio del Estado, dijo en su día, que la estatua «no aparece en el Inventario General de Bienes y Derechos del Estado», y afirmaba, que si estaba en suelo municipal, la titularidad era del Ayuntamiento. Remontándonos más atrás, en 1959, el Consorcio de la Ciudad Universitaria, por testimonio del secretario-administrador de la Junta, señalaba que dicho monumento, había sido cedido con “carácter provisional”, al Ministerio de la Vivienda.

Lo único cierto es alrededor de este polémico monumento es que hay coincidencia general en negar la titularidad de la estatua ecuestre de Franco, y así sigue siendo.

Plaza de San Juan de la Cruz donde hace unos años estaba situada una estatua ecuestre de FrancoLuis DíazLa Razón