Aplausos y dudas en el hospital de Ifema

La seguridad sanitaria en el recinto es mejor que en los centros de salud según afirman los médicos de atención primaria. Sin embargo, piden mayor organización

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Ayer se superaron los 200 pacientes y, para hoy, está previsto que se llegue a los 300. El complejo hospitalario de Ifema va dando pasos de gigante en tiempo récord. Especialmente su pabellón 5, totalmente operativo, mientras que ya se van ultimando el 7 y el 9 para atender a más infectados. Para finales de esta semana se espera contar con 1.300 camas. Todo un hito: como recordó ayer Antonio Zapatero, director de este complejo sanitario, estaremos ante el hospital más grande de España. No en vano, el recinto ferial está listo para acoger hasta 5.500 personas.

Los enfermos están siendo derivados de los hospitales por la Coordinadora de Madrid. Una vez en Ifema, entran por un circuito de triaje y se les ubica en un control de enfermería en función de su situación. Uno de los momentos más emotivos ayer se vivió con la primera alta de un paciente, recibida por aplausos por todo el personal, como pudo verse en un vídeo compartido en su perfil de Twitter por la presidenta Isabel Díaz Ayuso. «Es una alegría poder mandar pacientes a casa», dijo Alba Hernández, médico en Ifema.

«Las medidas de seguridad se están organizando de manera más eficiente que en los centros de salud», explica a LA RAZÓN Alicia Martín, del sindicato Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), que cuenta con varios profesionales en Ifema. Y es que, por ejemplo, «en los centros no tenemos mascarillas FFP2. Es un problema a la hora de atender a los pacientes». En su caso, los médicos de atención de primaria están trabajando en turnos de mañana y tarde, en jornadas de unas 12 horas diarias. Según la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), el personal asciende a 80 personas.

Desde Amyts señalan que se «ha transmitido de forma oral» a los médicos los distintos «niveles de atención» para poder distribuir correctamente los recursos, como son los respiradores, priorizando a los pacientes más críticos o intubados.

Sin embargo, los profesionales tienen varias dudas que esperan que se resuelvan en las próximas horas. Lógicamente, la organización está siendo «sobre la marcha». «Se están dejando la piel en todo. Ganas de trabajar y fuerzas no faltan, y voluntarios tampoco, pero nos falta organización y directrices claras y por escrito de lo que tiene qué hacer cada uno y cómo se van a estructurar las cosas», asegura Martín.

Del mismo modo, piden que exista «una oficina de coordinación central» para que las familias puedan «saber dónde se está trasladando» a los enfermos. Y muy importante: aseguran sufrir un «problema tremendo con las pruebas» del coronavirus para los médicos de atención primaria. «No nos llegan los resultados, o la demora es de 7 a 10 días. Tenemos médicos que no pueden trabajar porque no saben si han dado positivo».